El frío afecta tus articulaciones: ¿por qué duele más en invierno?

El frío afecta las articulaciones al espesarse el líquido sinovial, provocando rigidez, dolor y pérdida de movilidad. Es más común en adultos mayores y personas con desgaste articular.

El frío invierno trae consigo no solo un descenso en las temperaturas, sino también una serie de efectos que pueden afectar nuestra salud, particularmente en el sistema articular. Muchas personas experimentan rigidez, crujidos y molestias al realizar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o levantarse después de estar sentados. Esta situación se agrava en adultos mayores, deportistas, individuos sedentarios o con desgaste articular, obesidad o lesiones previas.

El Impacto del Frío en las Articulaciones

Especialistas explican que el frío afecta directamente al líquido sinovial presente dentro de las articulaciones. Este líquido tiene la función de lubricar, proteger y desinflamar la articulación. Sin embargo, cuando las temperaturas bajan, el líquido sinovial se vuelve más espeso y pierde fluidez, provocando mayor rigidez en los músculos, dolor y pérdida de movilidad.

Esta situación impacta con mayor fuerza en articulaciones de carga como la rodilla, la cadera y la columna vertebral. Aunque también puede afectar manos, muñecas, codos y hombros, el impacto del frío en estas últimas suele ser menos significativo.

Es importante destacar que las personas con osteoartrosis u osteoartritis son más susceptibles a los efectos del frío. Estas enfermedades dañan el cartílago articular, generando dolor intenso, inflamación y dificultad para moverse. El frío puede exacerbar estos síntomas, aumentando la rigidez y el dolor en las articulaciones afectadas.

Frío Afecta Articulaciones: Prevención y Tratamiento

El doctor Víctor Axotla, cirujano articular y director del Instituto de Rodilla y Cadera, recomienda calentar la articulación antes de realizar actividades físicas, cubrirlas para protegerlas del frío y, sobre todo, mantenerlas móviles. Estas medidas simples pueden ayudar a prevenir lesiones mayores y aliviar los síntomas asociados al frío.

Sin embargo, es fundamental acudir con un traumatólogo u ortopedista si se experimenta dolor intenso, inflamación o pérdida de movilidad en las articulaciones. Estos especialistas pueden realizar un diagnóstico preciso, determinar la causa del problema y recomendar el tratamiento adecuado para prevenir complicaciones a largo plazo. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de los pacientes y garantizar su bienestar articular.

Es importante recordar que el frío afecta las articulaciones de manera significativa, especialmente en personas con condiciones preexistentes. Implementar medidas preventivas, como calentar la articulación antes de realizar actividades físicas y protegerla del frío, puede contribuir a reducir el dolor y mejorar la movilidad. En caso de experimentar síntomas persistentes, es crucial consultar a un especialista para recibir un diagnóstico adecuado y un tratamiento efectivo que previene lesiones mayores.

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