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La dependencia materna: ¿la clave para vivir más tiempo?

La dependencia materna prolongada en animales como primates e incluso ballenas está ligada a una mayor longevidad y reproducción más lenta.

La relación entre madres e hijos ha sido objeto de estudio por parte de investigadores durante mucho tiempo. Ahora, un nuevo trabajo publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) sugiere que la dependencia materna podría ser clave para explicar la mayor longevidad de ciertas especies animales.

La influencia maternal en la supervivencia y la evolución

El estudio, liderado por el neurobiólogo Matthew Zipple, analizó especies con ciclos de vida largos y reproducción lenta, como primates, hienas y algunas ballenas. Estas especies comparten una característica fundamental: sus crías requieren un cuidado materno prolongado durante su desarrollo.

Según el modelo desarrollado por el equipo científico, la selección natural habría favorecido a lo largo del tiempo a las madres que sobreviven más años, ya que su presencia aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia de sus hijos e incluso de sus nietos. Esta influencia materna directa en la longevidad de las siguientes generaciones impulsa la evolución hacia especies con ciclos de vida más extensos.

Madres y la supervivencia de la descendencia

Los investigadores encontraron una compensación evolutiva interesante: aunque estas especies tienen menos crías en comparación con otros animales, como gatos o arañas, pueden dedicar un tiempo y atención considerable a cada descendiente. Este acompañamiento prolongado genera ventajas para la supervivencia del grupo, asegurando que los jóvenes adquieran las habilidades necesarias para prosperar en su entorno.

“Es uno de los aspectos más misteriosos de los humanos, el hecho de que vivamos vidas tan largas en comparación con tantos otros mamíferos”, señaló Zipple. El investigador agregó que parte de la explicación podría encontrarse precisamente en la relación entre madre e hijo, un vínculo crucial en la evolución de la longevidad humana.

El papel de las abuelas y la hipótesis de la abuela

El estudio también retomó la “hipótesis de la abuela”, que propone que, en algunas especies con etapa posmenopáusica, las abuelas ayudan al cuidado de las nuevas generaciones, reduciendo la competencia reproductiva. Sin embargo, esta hipótesis solo aplica a especies muy específicas, como humanos, orcas, belugas, narvales y posiblemente chimpancés.

Ante esto, los investigadores se centraron en el papel de las madres y cómo su supervivencia influye directamente en las posibilidades de vida de las crías, elaborando modelos con datos sobre relaciones familiares y supervivencia animal. Los resultados mostraron un patrón constante: cuando las crías dependen más tiempo de sus madres, las poblaciones desarrollan una esperanza de vida mayor y una reproducción más lenta.

En contraste, cuando una madre muere prematuramente, las probabilidades de supervivencia de su descendencia disminuyen, y este efecto puede extenderse incluso a generaciones posteriores. “A medida que vemos que estos vínculos entre la supervivencia materna y la aptitud de la descendencia se fortalecen, observamos la evolución de animales que viven más tiempo y se reproducen con menos frecuencia, el mismo patrón que vemos en los humanos”, explicó Zipple.

La conexión maternal: un vínculo evolutivo crucial

Los científicos señalaron que el modelo puede aplicarse a distintos mamíferos porque estas conexiones familiares también se han observado en hienas, elefantes y ballenas. No obstante, aclararon que el estudio no profundizó en el cuidado paterno, ya que en las especies analizadas, las madres son quienes asumen la mayor parte de la crianza.

En especies donde sí se han estudiado las relaciones de parentesco, como humanos y babuinos, la influencia materna suele ser más fuerte y duradera que la paterna. Para Zipple, esta conexión representa uno de los vínculos evolutivos más importantes compartidos entre humanos y otros primates.

"Cuando observas la interacción entre madres e hijos en primates no humanos, puedes ver en los rostros de los bebés que no hay nada más importante en el mundo que la presencia de su madre”, expresó el investigador, quien considera que este tipo de estudios ayudan a entender mejor tanto la longevidad humana como la importancia de los lazos familiares en la evolución. La investigación resalta el papel fundamental de las madres en la supervivencia y la evolución de las especies, especialmente aquellas con ciclos de vida largos. El cuidado materno prolongado no solo garantiza la crianza adecuada de las crías sino que también contribuye a la transmisión de conocimientos y habilidades a las siguientes generaciones, consolidando así la continuidad de la especie.

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