Declive industrial en México: ¿Qué pasa con la manufactura?
La industria mexicana ha perdido participación en la economía entre 2000 y 2025, mientras que el sector servicios ha crecido. La minería y la manufactura han disminuido, a excepción de la industria automotriz, que ha aumentado su importancia gracias a la integración con Estados Unidos.
Durante la última década, el sector industrial en México ha evidenciado un decrecimiento en su participación dentro de la economía nacional.
De acuerdo a datos oficiales, de 01 de enero de 2020 a la fecha, el Producto Interno Bruto (PIB) del sector industrial disminuyó en ocho puntos porcentuales, pasando de representar el 32% al 24% del PIB total. Esta caída se atribuye a una terciarización acelerada de la economía mexicana, donde el sector servicios ha absorbido una parte considerable del crecimiento económico.
Este cambio económico es evidente en el aumento del PIB del sector servicios, que aumentó del 50% al 58% entre 2020 y 2025. Sin embargo, la remuneración promedio en este sector sigue siendo motivo de preocupación.
Según el INEGI, el 70% de las personas ocupadas pertenece a este sector, pero los salarios promedio son considerablemente más bajos en comparación con otros sectores.
Este panorama contrasta con el desempeño del sector industrial, que a pesar de ofrecer mejores salarios, también ha experimentado una reducción en la cantidad de trabajadores. La situación plantea un desafío estructural, ya que la combinación de una creciente fuerza laboral en el sector servicios con remuneraciones más bajas y una reducción del empleo en el sector industrial dificulta mejorar las condiciones salariales de la población en el corto y mediano plazo.
La desindustrialización de la economía mexicana ha sido exacerbada por la competencia desleal de países con salarios más bajos, lo que ha llevado a la relocalización de empresas hacia regiones con costos de producción más reducidos. Esta situación ha contribuido a la pérdida de empleos en el sector industrial y a la concentración del empleo en sectores con menores rémuneraciones.
A pesar de esta tendencia, el sector automotriz y autopartes ha mostrado un crecimiento constante, gracias a su integración con el mercado estadounidense a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo que ha impulsado las exportaciones y atraído más inversiones extranjeras directas.
Solución ante el declive industrial
Es fundamental implementar políticas públicas que fomenten la diversificación económica, la creación de empleos formales con mejores condiciones laborales y la capacitación de la fuerza laboral para competir en el mercado global,. Asimismo, es necesario fortalecer el tejido industrial mediante la atracción de inversiones, la promoción de la innovación tecnológica y la generación de un ambiente propicio para el desarrollo empresarial.
En conclusión, la desindustrialización y precariedad laboral representan retos significativos para el futuro económico y social de México. Es crucial tomar medidas concretas para revertir esta tendencia y construir una economía más inclusiva y sostenible, que ofrezca oportunidades de desarrollo a toda la población. Asimismo, es imprescindible equilibrar el crecimiento del sector servicios con la revitalización del sector industrial, garantizando mejores condiciones laborales y remuneraciones justas para los trabajadores.
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