Redadas del ICE azotan economía local de Minneapolis: miedo y pérdidas

Las recientes redadas del ICE en Mineápolis han provocado un fuerte impacto económico y social en la ciudad, especialmente en comunidades latinas y pequeños negocios. Mientras el temor se extiende y las protestas crecen, las grandes corporaciones guardan silencio ante una crisis que ya afecta a toda la economía regional.

El temor y la incertidumbre se apoderan de Mineápolis, una ciudad conocida por su vibrante comunidad latina y su rol como bastión progresista en el medio oeste estadounidense. Las recientes redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado un profundo impacto económico y social, dejando a las empresas locales en una encrucijada.

En la calle Lake, corazón del sur de Mineápolis, restaurantes familiares ondean carteles con el mensaje "No ICE", un testimonio palpable del miedo que recorre el tejido comunitario. Las acciones federales, sumadas al asesinato de Renee Good por agentes del ICE la semana pasada, han desatado protestas masivas y una creciente tensión social.

Un silencio corporativo inquietante

A diferencia de la respuesta contundente de las empresas durante los disturbios tras el asesinato de George Floyd en 2020, las grandes corporaciones de Mineápolis se mantienen en un silencio incómodo ante el actual clima de incertidumbre. Empresas como Target, UnitedHealth y General Mills, que conforman parte de la lista Fortune 500, no han emitido declaraciones oficiales sobre las directrices a sus empleados ni sobre los impactos de las redadas del ICE en su entorno laboral.

Este silencio contrasta con el activismo empresarial del pasado, cuando empresas como UnitedHealth y General Mills expresaron públicamente su apoyo a la comunidad tras el asesinato de George Floyd. Ahora, la ausencia de voces corporativas alimenta aún más la preocupación por los efectos a largo plazo del ICE afecta economía regional.

Bill George, ex ejecutivo de Mineápolis y miembro actual de la Escuela de Negocios de Harvard, critica este silencio como un error estratégico. Asegura que ha conversado con numerosos ejecutivos de la zona que expresan su preocupación por las consecuencias para sus empresas, y muchos aún se encuentran elaborando directrices para sus trabajadores en medio de esta atmósfera de incertidumbre.

El Impacto económico: una realidad tangible

Las asociaciones empresariales reconocen el impacto tangible del clima actual sobre la economía regional de 350 mil millones de dólares. Desde la disminución en las ventas de pequeños negocios hasta la reducción en la asistencia de grandes empresas y explotaciones agrícolas, el efecto se extiende a diversos sectores.

"Hay impactos que se extienden a las empresas de la lista Fortune 500 y hasta los empresarios individuales", declara Mike Logan, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Regional de Mineápolis. Esta situación pone en evidencia la interconexión del tejido económico local y el impacto profundo que las acciones del ICE tienen en el bienestar general.

El miedo transforma la vida cotidiana

En el día a día, los negocios locales enfrentan nuevas realidades. Luis Reyes Rojas, propietario de un restaurante en Mineápolis, describe cómo el miedo ha transformado sus operaciones diarias. Ahora, cuenta con planes A, B y C para retirarse a oficinas o sótanos en caso de que aparezcan agentes del ICE. La incertidumbre se ha convertido en una constante, afectando la tranquilidad laboral y personal.

En otros sectores, empresarios como Jeff, dueño de una empresa de limpieza residencial, han instruido a sus empleados, todos latinos, a no trabajar si se sienten amenazados. Este clima de tensión laboral refleja el impacto psicológico que las redadas del ICE tienen en la comunidad inmigrante y sus empresas.

La búsqueda de respuestas y soluciones

Representantes políticos como Michael Howard, representante estatal demócrata, buscan comprender mejor los protocolos de empresas como Target en relación con el ICE. Insta a estas compañías a ejercer con mayor claridad sus derechos de propiedad privada y los amparados por la Cuarta Enmienda, solicitando que presenten una orden judicial en caso de entrada del ICE a sus espacios públicos y privados.

Mientras la comunidad de Mineápolis busca respuestas y soluciones ante esta situación compleja, el miedo y la incertidumbre persisten. La falta de una respuesta clara por parte del gobierno federal y las empresas locales alimenta aún más la tensión social y económica, poniendo en evidencia la urgente necesidad de un diálogo constructivo que proteja los derechos humanos y el bienestar económico de la comunidad.

La crisis migratoria y su impacto en la economía local representan un desafío complejo que requiere soluciones integrales. La necesidad de regularizar la situación migratoria de los trabajadores indocumentados, así como la creación de políticas públicas que promuevan la integración social y económica de la comunidad inmigrante, son pasos esenciales para superar este momento crítico.

Compartir noticia

Copyright ©2026 Todos los derechos reservados | TVOAI