Vacaciones escolares frenan economía informal en Durango
Las vacaciones escolares reducen los ingresos de comerciantes duranguenses que dependen de la venta a estudiantes, afectando especialmente al comercio informal.
El cierre del ciclo escolar en Durango tiene un impacto significativo en las Actividades económicas locales, especialmente en el sector informal donde cientos de comerciantes dependen directamente del movimiento estudiantil para sustentar sus ingresos.
Con más de 515 mil estudiantes, equivalentes al 28.1% de la población estatal, la pausa escolar representa una disminución considerable en las ventas para aquellos que ofrecen productos y servicios a los alumnos, como alimentos, golosinas, copias y artículos escolares. Esta dependencia económica hacia el estudiantado se vuelve especialmente visible durante las Vacaciones escolares, cuando el flujo de estudiantes disminuye drásticamente.
Impacto económico en el sector informal
Durango cuenta con un importante número de unidades económicas informales, registrando 64 mil 760 según cifras oficiales. A pesar de que solo el 44% de estos emprendedores operan de manera formal, este sector representa una fuente vital de empleo para miles de familias en el estado.
El comercio informal, que emplea a más del 54.6% de la población ocupada en México, según datos del INEGI, contribuye al 25.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Sin embargo, este sector opera sin acceso a seguridad social ni prestaciones, dejando a sus trabajadores vulnerables ante situaciones como las Vacaciones escolares, que implican una reducción significativa en los ingresos.
Experiencias de comerciantes durante las vacaciones
Para muchos comerciantes informales, el cierre de escuelas significa "vacaciones forzadas". Una trabajadora que solo opera durante el periodo escolar explicó que su actividad económica se suspende completamente durante el verano y debe buscar otras alternativas para mantener sus ingresos. Esta situación genera incertidumbre económica y afecta la estabilidad financiera de las familias que dependen del comercio informal.
Si bien algunas empresas establecidas experimentan una baja moderada en sus ventas durante las vacaciones, para gran parte del sector informal estas semanas representan un período de inestabilidad financiera. Muchos sobreviven "navegándoselas", como describe Yolanda Carrasco, mientras esperan el regreso de los estudiantes y la reactivación de sus actividades comerciales.
Un llamado a la reflexión
La situación de los comerciantes informales durante las vacaciones escolares nos recuerda la importancia de generar políticas públicas que garanticen la estabilidad económica de todos los sectores de la población. Es necesario buscar mecanismos para apoyar a este grupo de trabajadores, quienes juegan un papel fundamental en el tejido económico de Durango.
Además, es importante fomentar el consumo responsable y apoyar a los comerciantes locales durante todo el año, reconociendo su esfuerzo y contribución al desarrollo económico del estado. Solo así podremos construir una sociedad más justa e inclusiva para todos.
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