BTS en Palacio Nacional: fans llenan el Zócalo y estalla polémica por ser rociados con agua y comunicado contra Sheinbaum
Miles de fans de BTS se reúnen en CDMX por su visita a Palacio Nacional; hay críticas del fandom y tensión en el Zócalo ante la visita de la agrupación
La euforia por BTS en México alcanzó un nuevo punto máximo este martes 6 de mayo de 2026, cuando miles de fans se congregaron en el Zócalo de la Ciudad de México ante la posibilidad de ver, aunque fuera por unos segundos, a los integrantes del fenómeno global del K-pop. Sin embargo, lo que comenzó como una jornada de entusiasmo terminó marcado por polémica, inconformidad dentro del fandom y momentos de tensión en las calles.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó horas antes que sostendría un encuentro privado con RM, Jin, SUGA, J-Hope, Jimin, V y Jungkook en Palacio Nacional. Además, abrió la puerta a un gesto simbólico: que los artistas salieran a uno de los balcones para saludar a las ARMY mexicanas. El anuncio detonó una movilización masiva en el corazón del país.
Multitudes en el Zócalo y expectativa por BTS
Desde primeras horas del día, miles de seguidores comenzaron a llegar al Zócalo capitalino con pancartas, lightsticks y banderas, en un ambiente que mezclaba concierto, vigilia y celebración colectiva. La expectativa creció rápidamente ante la posibilidad de ver al grupo, aunque no se tratara de un evento oficial abierto al público.
El fenómeno no es menor. BTS ha consolidado en la última década una de las bases de fans más grandes y organizadas del mundo, y México se ha convertido en uno de sus mercados más sólidos en América Latina. La presencia del grupo en territorio mexicano, incluso en un contexto institucional, activó una respuesta inmediata.
El encuentro, de carácter privado, se enmarca en la agenda cultural y diplomática del gobierno mexicano, que ha buscado fortalecer vínculos con Corea del Sur. La eventual aparición en el balcón fue planteada como un gesto simbólico de cercanía con los fans.
Críticas dentro del fandom: “No a la politización”
No obstante, la jornada estuvo lejos de ser completamente festiva. Una fracción del fandom —identificada como parte del ARMY— difundió un comunicado en redes sociales en el que rechazó que la visita del grupo fuera vinculada con fines políticos.
En el documento, que rápidamente se viralizó, se expresó preocupación por lo que consideran un uso de la imagen de BTS en un contexto gubernamental. La postura generó división entre fans: mientras algunos defendieron el encuentro como un intercambio cultural legítimo, otros insistieron en mantener la neutralidad del grupo frente a temas políticos.
Este tipo de tensiones no es nuevo en comunidades globales de fans, donde la identidad del artista y su relación con gobiernos o instituciones suele generar debate, especialmente cuando se trata de figuras con impacto internacional.
Incidentes y tensión en la concentración
La situación se complicó conforme avanzó la tarde. En medio de la concentración masiva, algunas de las personas que esperaban en las inmediaciones de Palacio Nacional fueron rociadas con agua, presuntamente como parte de acciones para dispersar o controlar a la multitud.
Videos difundidos en redes sociales muestran a fans sorprendidos por la medida, lo que generó molestia y críticas hacia la organización del operativo. Aunque no se reportaron incidentes graves, el momento empañó la experiencia para muchos asistentes que llevaban horas esperando.
Las autoridades no han emitido hasta el cierre de esta edición un posicionamiento detallado sobre lo ocurrido, pero el episodio ya forma parte de la conversación digital en torno a la visita.
Un fenómeno cultural que trasciende… y tensiona
Lo ocurrido este 6 de mayo en la Ciudad de México evidencia el alcance del fenómeno BTS y su capacidad para movilizar multitudes más allá de escenarios tradicionales. También deja en claro los retos que implica gestionar eventos de alto impacto en espacios públicos y con figuras de talla global.
Por un lado, el encuentro representa una oportunidad de intercambio cultural y visibilidad internacional para México. Por otro, abre un debate sobre los límites entre cultura, fandom y política, especialmente cuando se trata de artistas con una base de seguidores tan activa y diversa.
La expectativa ahora se centra en si finalmente habrá imágenes o algún mensaje oficial del encuentro en Palacio Nacional, así como en las posibles repercusiones de una jornada que combinó emoción, polémica y momentos de tensión.
Lo que queda claro es que BTS no solo llena estadios: también transforma ciudades enteras, incluso antes de aparecer.
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