Thalía reina en Premio Lo Nuestro y sorprende al subir a Wendy Guevara al escenario
La cantante brilló con “Dancing Queen”, cambió de vestuario en vivo y abrazó a Wendy ante miles de fans.
La noche del 19 de febrero dejó uno de los momentos más comentados del espectáculo latino: Thalía no sólo fungió como conductora principal de Premio Lo Nuestro 2026, sino que protagonizó el número musical más viral de la ceremonia. Su regreso a los escenarios en vivo, con una presentación inspirada en “Dancing Queen”, terminó por convertirse en un fenómeno inmediato en redes sociales y en tendencia global entre los fans de la música pop en español.
La estrella mexicana apareció en el escenario acompañada por un cuerpo de bailarinas, una escenografía luminosa y una producción llena de brillos y pedrería. Desde el primer minuto, el show fue diseñado como un homenaje al glamour disco, con iluminación dinámica y una coreografía pensada para destacar su presencia escénica.
Un espectáculo de alto impacto visual
Thalía abrió su presentación con un vestuario rosa de gran volumen (un vestido brillante con capa) que evocaba la estética clásica de diva pop. A mitad del número realizó un cambio de vestuario en vivo: retiró la capa principal para revelar un atuendo más pequeño y ajustado que permitió ejecutar la coreografía con mayor intensidad.
El momento marcó el clímax del performance. Entre destellos de luz, brillos y movimientos sincronizados con sus bailarinas, la cantante ejecutó pasos de baile que recordaron su etapa noventera, pero con una producción moderna propia de los grandes shows televisivos actuales.
El regreso a un número coreográfico completo era particularmente significativo. Aunque Thalía se ha mantenido activa en lanzamientos musicales, apariciones mediáticas y redes sociales, hacía tiempo que no encabezaba una actuación televisiva de gran formato en una premiación internacional.
El momento más inesperado: la aparición de Wendy Guevara
Cuando parecía que el espectáculo había terminado, la producción preparó una sorpresa que no estaba en las quinielas del público. La influencer y personalidad televisiva Wendy Guevara —quien esa misma noche participó como conductora en la alfombra magenta— subió al escenario junto con otros invitados.
Entre aplausos, los presentes coronaron simbólicamente a Thalía como la “Dancing Queen” de la noche. La artista, visiblemente emocionada, abrazó a Wendy frente a las cámaras, generando una de las imágenes más compartidas del evento.
El gesto tuvo un impacto especial entre la audiencia digital. La interacción entre ambas figuras representó un puente entre generaciones y plataformas: la estrella pop internacional y una creadora surgida del entorno de internet y la televisión reality.
Tras preguntarle a Wendy cómo se sentía al respecto después del número musical, ella aseguró: "Ahorita estoy insoportable".
Cabe mencionar que había algo mal con los zapatos de Thalía antes de salir a escena, por lo que decían que "casi no sale", ya que eran "necesarios" para las coreografías y brillar en el escenario como lo hizo.
"¡Ay, no! Casi se arruina mi momento de brillar... ¡Ay, no! Bendito sea el que le arregló el zapato", reaccionó Guevara al saberlo.
El impacto inmediato en redes sociales
Minutos después de la transmisión, el nombre de Thalía comenzó a posicionarse entre las principales tendencias en X, Instagram y TikTok. Los usuarios destacaron tres aspectos:
- Su energía en el escenario
- Su apariencia rejuvenecida
- La cercanía mostrada con el público y los invitados
Clips del abrazo con Wendy Guevara circularon masivamente y generaron miles de comentarios positivos. Muchos seguidores celebraron que la cantante abrazara nuevas figuras mediáticas sin perder su identidad artística.
Un look de alfombra magenta digno de princesa
Antes del show, la también actriz ya había dado de qué hablar. Durante la alfombra magenta apareció con un vestido plateado cubierto de pedrería que evocaba un estilo de cuento de hadas. El diseño, de corte elegante y brillante, fue destacado por medios de moda y entretenimiento como uno de los mejores de la gala.
El vestuario reforzó la narrativa de la noche: Thalía no sólo conducía la ceremonia, también era su figura central.
Un regreso escénico que confirma su vigencia
La presentación confirmó la vigencia de la artista dentro de la industria latina. Con más de tres décadas de carrera, Thalía logró algo complejo en el entretenimiento: conectar simultáneamente con el público nostálgico y con audiencias jóvenes acostumbradas al consumo digital.
El reconocimiento como “reina” de la noche no fue oficial dentro de la premiación, pero sí simbólico. Entre conducción, moda y show musical, concentró la mayor conversación social del evento, algo clave en la era de las transmisiones multiplataforma.
La clave: reinventarse sin perder identidad
El éxito de la presentación radicó en una fórmula clara: nostalgia + espectáculo + cercanía. El guiño disco de “Dancing Queen” evocó clásicos del pop, mientras que la participación de Wendy Guevara conectó con las nuevas audiencias que siguen la cultura de internet.
Expertos en televisión y marketing de entretenimiento señalan que este tipo de momentos son los que hoy definen el éxito de una gala: no solo la audiencia en televisión, sino la conversación digital posterior.
La noche que dominó Premio Lo Nuestro
Entre conducción, vestuario, performance y viralidad, Thalía terminó por convertirse en la figura central de Premio Lo Nuestro 2026. Su actuación no sólo fue uno de los números musicales más comentados del año, sino también un ejemplo de cómo una estrella consolidada puede adaptarse a las nuevas dinámicas del espectáculo.
El abrazo final con Wendy Guevara selló el momento: más que un cierre musical, fue una imagen simbólica del entretenimiento actual, donde la televisión tradicional y la cultura digital conviven en el mismo escenario.
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