Redacción TVOAI News |

Irán despide a 165 niñas, maestros y padres tras ataque a escuela en Minab

Cientos asistieron al funeral de 165 niñas, maestros y padres fallecidos en el ataque a una escuela en Minab, en plena guerra entre Irán, EE.UU. e Israel.

Centenares de personas participaron en las honras fúnebres de 165 niñas, maestros y padres que murieron el sábado tras un ataque que impactó una escuela infantil en la ciudad de Minab, en el sur de Irán, en medio de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Los féretros, cubiertos con banderas iraníes, fueron trasladados en una procesión marcada por el dolor y el silencio, mientras familiares sostenían fotografías de las menores fallecidas. Las víctimas —165 niñas, maestros y padres, según reportes oficiales iraníes— fueron enterradas en más de un centenar de tumbas excavadas en una amplia zona del cementerio local.

El ataque a la escuela en Minab

El bombardeo ocurrió el sábado 1 de marzo de 2026, en medio de la ofensiva lanzada por Washington y Tel Aviv contra objetivos estratégicos iraníes, que según ambos gobiernos buscan frenar capacidades militares y programas considerados una amenaza para la seguridad regional.

Sin embargo, autoridades iraníes denunciaron que el proyectil impactó una zona civil, específicamente una escuela infantil, lo que provocó una tragedia que ha generado condena internacional y llamados a investigar lo sucedido. Imágenes difundidas por medios estatales mostraron el edificio gravemente dañado y labores de rescate entre escombros.

Hasta el momento, el Pentágono y el gobierno israelí no han confirmado que la escuela fuera un objetivo deliberado, y han señalado que sus operaciones se dirigen a instalaciones militares. No obstante, la comunidad internacional ha pedido esclarecer si se trató de un error de inteligencia, un fallo en la identificación del objetivo o un daño colateral derivado de la ofensiva aérea.

Honras fúnebres marcadas por el dolor

Durante el funeral colectivo, celebrado en Minab, familiares caminaron entre lágrimas sosteniendo fotografías de las menores. Los ataúdes de madera fueron trasladados en procesión hasta el cementerio local, donde se excavaron numerosas tumbas en una amplia zona del camposanto.

Testigos citados por agencias internacionales describieron una atmósfera de consternación y rabia contenida. Algunos asistentes portaban pancartas y exigían responsabilidades por lo que calificaron como una agresión contra civiles. Las autoridades iraníes declararon varios días de luto en la provincia.

El presidente iraní condenó el ataque y lo calificó como una “violación del derecho internacional humanitario”, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció que llevará el caso ante organismos multilaterales, incluida la ONU.

Debate internacional y acusaciones de crimen de guerra

Diversas organizaciones y analistas han señalado que los ataques contra infraestructuras civiles, como escuelas y hospitales, pueden constituir crímenes de guerra si se demuestra que fueron intencionales o realizados sin las debidas precauciones para evitar víctimas civiles, conforme a las Convenciones de Ginebra.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió una investigación independiente y urgente para determinar responsabilidades. Por su parte, líderes europeos instaron a la desescalada inmediata del conflicto y a priorizar la protección de la población civil.

En Estados Unidos e Israel, funcionarios han reiterado que sus operaciones se enfocan en objetivos militares y que cualquier daño a civiles sería “no intencional”, aunque reconocen que la situación en el terreno es compleja y dinámica.

Contexto de la ofensiva militar

La tragedia ocurre en medio de una fase particularmente intensa del conflicto. Desde finales de febrero, Estados Unidos e Israel han ejecutado una serie de ataques contra instalaciones militares iraníes, argumentando que buscan frenar amenazas estratégicas. Irán, por su parte, ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en la región.

La escalada ha encendido alertas en todo Medio Oriente y ha provocado preocupación en la comunidad internacional ante el riesgo de una guerra regional más amplia.

Expertos en derecho internacional señalan que, en escenarios de conflicto armado, todas las partes están obligadas a distinguir entre objetivos militares y civiles y a adoptar medidas para minimizar daños colaterales. La investigación de lo ocurrido en Minab será clave para determinar si se incumplieron estos principios.

Llamados a la desescalada

Mientras tanto, en Minab, las familias intentan asimilar la pérdida de sus hijas y seres queridos. La imagen de filas de pequeñas tumbas recién cavadas se ha convertido en uno de los símbolos más dolorosos de esta fase del conflicto.

La comunidad internacional enfrenta ahora el desafío de impulsar canales diplomáticos que frenen la violencia y eviten nuevas tragedias civiles. La atención global se centra en si las potencias involucradas estarán dispuestas a reducir la intensidad de los ataques o si la espiral bélica continuará profundizándose.

El caso de la escuela en Minab subraya los costos humanos de la guerra y la urgencia de mecanismos efectivos de protección a la población civil en cualquier operación militar.

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