Marruecos bajo el agua: inundaciones en Ksar El Kebir activan alerta máxima
La ciudad de Ksar El Kebir enfrenta una situación crítica tras intensas precipitaciones que inundaron calles, viviendas y zonas bajas, mientras autoridades mantienen vigilancia constante y piden a la población extremar precauciones.
Una ola de inundaciones graves afecta actualmente la ciudad de Ksar El Kebir, ubicada en la provincia de Larache, en el noroeste de Marruecos, tras días de fuertes precipitaciones que han desbordado el cauce del río Loukkos y puesto en riesgo a barrios residenciales y zonas urbanas bajas. La situación ha obligado a las autoridades a declarar un estado de alerta máxima, movilizar equipos de emergencia y tomar medidas preventivas para proteger a la población.
Lluvias intensas y aumento del nivel del río Loukkos
Las fuertes lluvias que han caído sobre el noroeste del Reino de Marruecos en los últimos días han provocado que el río Loukkos, principal cauce fluvial de la región, supere su nivel habitual y genere inundaciones en varias zonas de Ksar El Kebir y sus alrededores.
Las autoridades de la provincia de Larache y la Dirección General de Meteorología han indicado que el volumen acumulado de precipitación desde septiembre del año pasado ha superado los 600 milímetros, llevando la presa Oued El Makhazine a su capacidad máxima. El aumento de caudal ha obligado a liberar agua de forma controlada para aliviar la presión en la infraestructura, lo que a su vez ha elevado el riesgo de una mayor crecida aguas abajo.
Declaración de alerta máxima y movilización de recursos
Ante este escenario, las autoridades provinciales y locales han elevado la alerta a nivel máximo en Ksar El Kebir y zonas vulnerables. Equipos de protección civil, servicios de seguridad, operadores de agua y electricidad, y otras entidades gubernamentales han sido desplegados para responder a la emergencia y coordinar los esfuerzos de mitigación.
El gobernador de Larache, Bouassam El Alamine, ha realizado inspecciones en puntos críticos a lo largo del río para supervisar los esfuerzos preventivos y garantizar la protección de las comunidades más expuestas. Entre las medidas implementadas se encuentra la colocación de barreras de arena y estructuras temporales cerca de viviendas ribereñas, con el objetivo de frenar el avance de las aguas y reducir el impacto en áreas habitadas.
Infraestructura y servicios ante la emergencia
Las inundaciones han generado complicaciones en el sistema de drenaje de la ciudad, lo que ha dificultado la evacuación natural de las aguas pluviales y aumentado la presencia de inundaciones en calles y barrios bajos. Equipos especializados han instalado bombas y sistemas de refuerzo para evitar que el agua residuales y pluviales ingresen a las viviendas y afecten el suministro de servicios básicos.
Además, la empresa regional multiservicios para Tanger-Tetouan-Al Hoceima ha reforzado su presencia en las zonas más afectadas, así como el Agencia de la Cuenca Hidráulica del Loukkos, que monitoriza en tiempo real los cambios en el nivel del río y coordina con autoridades locales.
Medidas de protección y evacuación preventiva
Ante el avance del agua, algunas áreas han sido objeto de medidas de evacuación preventiva, en especial centros públicos cercanos al cauce del río. Entre ellos se incluyen escuelas y centros de salud, donde pacientes y personal han sido trasladados a zonas más seguras ante la infiltración de agua en accesos y espacios críticos.
Las autoridades han emitido recomendaciones a la población para evitar zonas cercanas al río, mantenerse informada a través de medios oficiales y reportar cualquier impacto en infraestructura o servicios como agua potable, electricidad y saneamiento.
Una región bajo presión climática
Las inundaciones de Ksar El Kebir se suman a una serie de fenómenos climáticos extremos que Marruecos ha enfrentado recientemente. Si bien la región norte no ha registrado hasta ahora cifras de víctimas mortales como en otras partes del país afectadas por las lluvias torrenciales —incluyendo eventos con múltiples muertes en zonas costeras del suroeste—, la situación en Larache representa un serio desafío logístico, social y de gestión del riesgo climático.
La ciudad de Ksar El Kebir —con cerca de 126 000 habitantes según el último censo oficial— se ubica en una región históricamente fértil gracias al río Loukkos, pero particularmente vulnerable a variaciones hidrometeorológicas que ahora se manifiestan con fuerza.
Llamado a la cooperación y vigilancia continua
Las autoridades han subrayado la importancia de la cooperación ciudadana y la vigilancia constante ante posibles nuevos episodios de lluvia intensa. La alerta máxima permanecerá vigente mientras continúe la amenaza de inundaciones, y los servicios de emergencia han prometido mantener operativos los mecanismos de respuesta ante cualquier eventualidad.
Este evento pone de manifiesto no solo los riesgos asociados a fenómenos climáticos extremos en el norte de África, sino también la necesidad de sistemas de alerta temprana, infraestructura resiliente y coordinación interinstitucional para proteger vidas y medios de subsistencia en comunidades expuestas a desastres naturales.
¿Qué significan estas inundaciones para Marruecos?
Las inundaciones de Ksar El Kebir no son un caso aislado en Marruecos. El país ha enfrentado múltiples eventos de clima extremo en los últimos años, desde sequías persistentes hasta lluvias torrenciales que han colapsado sistemas urbanos y rurales. La capacidad de respuesta de las autoridades y la cooperación de la población fueron claves para evitar pérdidas humanas de gran escala hasta ahora, pero la situación continúa siendo crítica a medida que las condiciones meteorológicas cambian rápidamente.
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