Tormenta invernal deja al menos 37 muertos y caos en Estados Unidos por frío extremo
Una intensa tormenta invernal ha provocado al menos 37 muertes en Estados Unidos, además de cortes masivos de electricidad, cancelaciones de vuelos y alertas por temperaturas extremas en gran parte del país.
Una poderosa tormenta invernal que ha azotado gran parte de Estados Unidos ha dejado al menos 37 personas fallecidas, cortes masivos de electricidad, viajes cancelados y un clima extremo que mantiene a millones bajo advertencias de frío intenso y viento. El fenómeno ha repercutido desde las Montañas Rocosas hasta la Costa Este, con consecuencias severas para la población y servicios básicos.
Frío extremo y números de la tormenta
Impacto humano y meteorológico
La tormenta, que comenzó a intensificarse a mediados de enero de 2026, ha generado un descenso drástico de temperaturas que en algunas zonas han alcanzado niveles cercanos a –40 °C en sensación térmica. El resultado ha sido no solo el congelamiento de carreteras y superficies, sino también múltiples muertes atribuibles directamente a las condiciones de frío y a accidentes asociados con el clima extremo.
Autoridades de diferentes estados han reportado 37 muertes confirmadas vinculadas a la tormenta, muchas de ellas por exposición al frío, accidentes vehiculares en carreteras congeladas o debido a malas condiciones de infraestructura.
En varios estados del norte y centro del país se han registrado ventiscas, capas de hielo en pistas carreteras y señales de advertencia de clima peligroso que han llamado a la población a permanecer en casa y evitar desplazamientos innecesarios.
Ciudades paralizadas y cancelaciones masivas
Transportación y cortes de energía
Las autoridades del transporte han reportado miles de vuelos y trenes cancelados o retrasados desde hace días, afectando tanto vuelos domésticos como internacionales. La Administración Federal de Aviación (FAA) y los principales aeropuertos del país emitieron avisos de condiciones peligrosas que han complicado la operación normal de vuelos.
Además, millones de personas se quedaron sin electricidad y calefacción en plena ola de frío. Las empresas de servicios han advertido que la restauración de energía podría tardar varios días debido a la magnitud de los daños ocasionados en redes eléctricas por el hielo pesado y el viento.
Los sistemas de transporte público en ciudades como Chicago, Detroit y Minneapolis también han suspendido servicios temporales para proteger a los usuarios y empleados frente a las condiciones extremas.
Condiciones peligrosas para la salud y la seguridad
Advierten autoridades y expertos
Los meteorólogos del Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) han extendido alertas de frío extremo y avisos de viento gélido que cubren desde el Medio Oeste hasta el Noreste, incluyendo zonas densamente pobladas como Nueva York, Filadelfia y Boston.
La combinación de bajas temperaturas y fuertes vientos puede producir congelación de la piel en minutos, según los especialistas, con impactos directos en la salud, especialmente para personas sin refugio, ancianos y población vulnerable.
En áreas rurales, las autoridades han reportado un aumento en llamadas de emergencia por accidentes de tránsito, hipotermia y caídas, todos estrechamente ligados a las condiciones meteorológicas adversas.
Preparación y respuesta a la emergencia
Acciones de gobiernos y comunidades
Ante este panorama, muchas jurisdicciones han establecido centros de calentamiento, refugios temporales, y puntos de asistencia para personas sin hogar o aquellas con necesidades especiales. Ciudades como Minneapolis y Chicago han anunciado que mantendrán abiertos estos espacios durante toda la semana, con atención médica y servicios básicos.
El gobierno federal ha instado a los estados a coordinar esfuerzos con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para facilitar recursos adicionales, incluyendo generadores, equipos de emergencia y asistencia logística.
Una tormenta histórica
Comparación con eventos anteriores
Aunque Estados Unidos enfrenta tormentas invernales de gran magnitud periódicamente, los expertos señalan que la severidad y extensión geográfica de este evento invernal lo ubican como uno de los más intensos en años recientes, que ha seguido una trayectoria desde el Oeste hasta el Noreste, afectando a casi la mitad del país.
La combinación de frío extremo, hielo, viento y nieve ha creado un entorno verdaderamente peligroso que las autoridades han calificado como situación de emergencia nacional en varias regiones.
Compartir noticia