Sheinbaum se reúne con Ebrard y Greer en Palacio Nacional por revisión del T-MEC
Sheinbaum, Ebrard y el representante de EU, Jamieson Greer, avanzan en diálogo clave rumbo a la revisión del T-MEC.
El futuro del comercio en América del Norte comenzó a definirse en Palacio Nacional. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una reunión clave con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para avanzar en la revisión del T-MEC, en un encuentro que marca el arranque político de una negociación estratégica para la región.
La cita se realizó el 20 de abril de 2026 en la Ciudad de México, en medio de expectativas sobre posibles ajustes al tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. El encuentro tuvo como eje central establecer las bases para una revisión “constructiva” del acuerdo, en palabras del propio Greer, quien destacó la importancia de mantener la cooperación económica entre los tres países.
Un encuentro clave rumbo a la revisión del T-MEC
Desde su llegada a México, Jamieson Greer dejó claro que el objetivo de su visita era avanzar en el diálogo bilateral. En Palacio Nacional, sostuvo conversaciones con Sheinbaum y Ebrard en un contexto donde la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se perfila como uno de los procesos económicos más relevantes de los próximos meses.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que las negociaciones formales se prevén para iniciar en la semana del 25 de mayo de 2026, por lo que este encuentro funciona como una etapa preparatoria para definir agendas, prioridades y posibles puntos de tensión.
Durante la reunión, se abordaron temas clave como el fortalecimiento de las cadenas de suministro, la competitividad regional y la estabilidad del comercio trilateral, en un momento en que América del Norte busca consolidarse frente a otros bloques económicos.
Industria automotriz y acero, en el centro de la discusión
Uno de los puntos más sensibles de la revisión del T-MEC es el relacionado con sectores estratégicos. La industria automotriz y el acero fueron identificados como áreas prioritarias en las conversaciones, debido a su impacto directo en la economía de los tres países.
México ha buscado posicionarse como un actor clave en la producción automotriz, mientras que Estados Unidos ha impulsado políticas para fortalecer su industria nacional. Este equilibrio será uno de los principales retos en la negociación.
Además, se ha puesto sobre la mesa la necesidad de garantizar condiciones equitativas para los productores, así como de evitar medidas que puedan afectar la integración regional.
Un diálogo en medio de tensiones comerciales globales
El encuentro ocurre en un contexto internacional complejo, marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de cadenas de suministro. América del Norte busca consolidarse como un bloque competitivo frente a Asia y Europa, lo que aumenta la relevancia de la revisión del T-MEC.
Jamieson Greer subrayó que Estados Unidos apuesta por un tratado que beneficie a las tres economías, mientras que México ha insistido en la necesidad de mantener un enfoque de cooperación y crecimiento conjunto.
La administración de Sheinbaum ha dejado claro que defenderá los intereses nacionales, pero sin romper con la lógica de integración que ha caracterizado al tratado desde su entrada en vigor en 2020.
Lo que sigue en la negociación
Aunque el encuentro concluyó sin anuncios concretos, sentó las bases para una etapa más formal de negociaciones que comenzará en mayo. En las próximas semanas, se espera que equipos técnicos de ambos países trabajen en la definición de propuestas específicas.
El gobierno mexicano también ha iniciado consultas con sectores productivos para fortalecer su posición en la mesa de negociación. Este proceso incluye a industrias clave que podrían verse impactadas por los cambios al tratado.
Un momento decisivo para la economía regional
La revisión del T-MEC no es un trámite menor. Se trata de un proceso que podría redefinir las reglas del comercio en América del Norte en los próximos años, con implicaciones directas para millones de empleos y empresas.
Lo ocurrido en Palacio Nacional marca el inicio de una etapa que combinará diplomacia, economía y estrategia política. Y aunque aún no hay definiciones finales, el mensaje es claro: México, Estados Unidos y Canadá se preparan para una negociación que pondrá a prueba la solidez de su integración económica.
Porque más allá de los acuerdos técnicos, lo que está en juego es el rumbo de una de las regiones comerciales más importantes del mundo.
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