Racismo en el fútbol mexicano: Saint-Maximin deja el América tras denunciar agresión contra su familia
En febrero de 2026, Allan Saint-Maximin abandonó al América tras denunciar actos de racismo dirigidos a su familia. El caso reabre el debate sobre la negación del problema racial en el fútbol y la sociedad mexicana.
Créditos: Instagram: @st_maximin
La salida de Allan Saint-Maximin del Club América se dio a conocer públicamente el 6 de febrero de 2026, luego de que el futbolista francés denunciara haber sido víctima de actos de racismo dirigidos contra su familia, incluidos sus hijos menores de edad. El caso no solo marcó el abrupto final de su paso por el futbol mexicano, sino que volvió a colocar en el centro del debate un problema que con frecuencia es negado o minimizado en México: el racismo estructural dentro y fuera del deporte.
Una denuncia que cambió su futuro en el América
De acuerdo con el propio entorno del jugador, la decisión de abandonar al América estuvo directamente relacionada con los episodios de discriminación racial que su familia enfrentó durante su estancia en el país. La denuncia, conocida a inicios de febrero de 2026, provocó una fuerte reacción en redes sociales y en el ámbito deportivo, donde el tema dividió opiniones entre quienes respaldaron al jugador y quienes intentaron restar gravedad a los hechos.
El caso de Saint-Maximin expuso una realidad incómoda: la persistencia de prácticas y discursos racistas que, al ser normalizados o silenciados, continúan reproduciéndose sin consecuencias claras.
El silencio como forma de violencia
Especialistas en derechos humanos y activistas contra la discriminación han señalado que uno de los mayores obstáculos para combatir el racismo en México es su negación sistemática. Jordan Villa, activista en temas de inclusión, ha subrayado que cuando se desacredita o invisibiliza una denuncia, no solo se revictimiza a quien alza la voz, sino que se fortalece un sistema que se protege a sí mismo negando su existencia.
En este contexto, el señalamiento de Saint-Maximin resulta particularmente sensible, ya que involucra agresiones dirigidas a menores de edad, una línea que, de acuerdo con organizaciones civiles, suele ser minimizada en el discurso público.
Racismo y oportunidades: un impacto real
Diversos estudios del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia advierten que el racismo no es solo un problema simbólico o cultural, sino un fenómeno que limita el acceso a oportunidades, derechos y espacios seguros. En el deporte profesional, estas prácticas pueden influir directamente en la permanencia, el desempeño y las decisiones de carrera de los atletas.
La salida de Saint-Maximin del América ilustra cómo la discriminación puede convertirse en un factor determinante incluso en entornos de alto rendimiento y visibilidad internacional.
Reacciones y solidaridad internacional
Tras hacerse pública la denuncia el 6 de febrero de 2026, el club Lens —nuevo equipo del futbolista en Europa— expresó su respaldo al jugador y condenó cualquier forma de racismo. Incluso, decidió limitar la interacción en publicaciones relacionadas con Saint-Maximin ante la aparición de comentarios ofensivos, una medida poco común pero significativa en el ámbito deportivo.
Esta respuesta contrastó con la tibieza de algunos sectores que optaron por cuestionar la denuncia en lugar de centrar el debate en la protección de las víctimas.
Un llamado urgente a reconocer el problema
La salida de Allan Saint-Maximin del América no es un caso aislado, sino un reflejo de una problemática más profunda. Reconocer la existencia del racismo es el primer paso para enfrentarlo. Negarlo, como advierten especialistas, solo perpetúa la violencia y la desigualdad.
El episodio ocurrido en febrero de 2026 deja una lección clara para el futbol mexicano y para la sociedad en general: el silencio no es neutral, y combatir la discriminación requiere acciones concretas, no solo discursos.
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