Fortalecer a las MIPYMES: El reto para la competitividad de México
La competitividad de México depende de fortalecer su base empresarial, especialmente las MIPYMES, para aprovechar las oportunidades del T-MEC y lograr un crecimiento sostenible.
En un mundo cada vez más interconectado, la capacidad de competir a nivel internacional se ha convertido en un desafío fundamental para los países en desarrollo, incluyendo a México. El diputado federal Pedro Haces destaca que, más allá de los acuerdos comerciales como el T-MEC, la clave del éxito reside en fortalecer la base productiva del país y, en particular, en el desarrollo de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES).
El motor de la economía nacional
Las MIPYMES representan un pilar fundamental de la economía mexicana. Con más del 99% de las unidades económicas del país y generando alrededor del 70% del empleo, estas empresas son el motor real del crecimiento nacional. Sin embargo, enfrentan desafíos estructurales que limitan su capacidad para competir en el mercado internacional, como la baja productividad, las dificultades de acceso al financiamiento y los altos niveles de informalidad.
El diputado Haces argumenta que fortalecer a las MIPYMES no solo es un tema económico, sino una condición necesaria para generar empleo, estabilidad y crecimiento sostenible. Fortalecer estas empresas significa construir una base empresarial sólida, capaz de aprovechar las oportunidades que ofrecen los acuerdos comerciales internacionales como el T-MEC.
Aprovechar las oportunidades del T-MEC
Si bien el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) abre nuevas posibilidades para la economía mexicana, también exige resultados. La competitividad del país no se define solo en tratados, sino en la fortaleza de sus empresas. Es fundamental que las MIPYMES tengan las herramientas y los recursos necesarios para integrarse a cadenas de valor globales y competir exitosamente en un entorno cada vez más exigente.
La construcción de una economía sólida
Para lograr este objetivo, se requiere un enfoque integral que abarque desde la generación de condiciones reales para el crecimiento de las empresas hasta la formalización y la mejora de su productividad. Las políticas públicas deben estar orientadas a apoyar a las MIPYMES en su proceso de transformación, brindándoles acceso a financiamiento, capacitación y tecnología.
El diputado Haces resalta que la competitividad no se decreta, sino que se construye desde las empresas. Es necesario fomentar una cultura emprendedora y promover la innovación para que las empresas mexicanas puedan competir en el escenario internacional de manera efectiva. Al fortalecer a las MIPYMES, México estará fortaleciendo su base económica y consolidando un futuro de crecimiento sostenible.
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