Cinco estados concentran el 40% de la economía informal en México
Cinco estados (Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León y Veracruz) concentran el 40% del valor agregado bruto de la economía informal en México.
La economía informal en México presenta un panorama complejo y multifacético, donde entidades específicas concentran una parte significativa del valor agregado bruto generado por este sector. Durante el año 2025, cinco estados se destacaron como los principales actores de la economía informal a nivel nacional: Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León y Veracruz. Estos estados juntos acumularon el 40.2% del valor total generado por la economía informal en todo el país.
El peso de la informalidad
De acuerdo con las Mediciones de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (MEITEF) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el valor agregado bruto (VAB) de la economía informal en México alcanzó los 6.04 billones de pesos constantes, representando un aumento del 2.3% a tasa anual. Este crecimiento constituye el cuarto consecutivo, evidenciando una tendencia ascendente en la actividad económica informal a lo largo del tiempo.
La economía informal mexicana se compone por dos conceptos principales: el sector informal, que engloba todas las actividades económicas realizadas por empresas sin personalidad jurídica propiedad de los hogares; y otras modalidades de informalidad, donde los trabajadores en unidades económicas formales carecen de seguridad ni prestaciones sociales, como vacaciones, aguinaldo o liquidaciones por despido.
Desplazamiento laboral y vulnerabilidad
El Estado de México se posicionó como la entidad federativa con el mayor VAB de la economía informal, alcanzando los 688,699 millones de pesos en 2025. Le siguió Ciudad de México con 615,162 millones de pesos, Jalisco con 444,402 millones, Nuevo León con 359,829 millones y Veracruz con 319,685 millones. Este grupo de entidades concentra un 40.2% del VAB total de la economía informal a nivel nacional.
En contraste, Campeche, Baja California Sur y Colima presentaron los montos más bajos en su VAB de la economía informal, con cifras por debajo de 50,000 millones de pesos. Este panorama refleja una distribución desigual del valor generado por la economía informal en diferentes regiones del país.
Analizando las variaciones anuales, se observa que cuatro entidades registraron disminuciones en su VAB de la economía informal durante el año 2024: Campeche (-17.8%), Quintana Roo (-7.8%), Veracruz (-2.0%) y Morelos (-0.5%). Por otro lado, Guanajuato, Colima, Baja California Sur y Ciudad de México experimentaron los mayores crecimientos en su VAB de la economía informal durante el mismo periodo.
La importancia del contexto económico
El valor agregado bruto de la economía informal en México, equivalente a 6.04 billones de pesos, representó el 23.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en el año 2025. Esta cifra indica que por cada 100 pesos producidos en el país, 24 provienen de la economía informal. Según Banco Base, México atraviesa un proceso de estancamiento estructural, donde el desplazamiento masivo hacia la informalidad actúa como un freno al crecimiento económico.
Esta situación genera un mercado laboral con baja productividad, lo que compromete la estabilidad económica en el largo plazo. El incremento de la informalidad en las actividades económicas sugiere que las condiciones laborales desfavorables en el sector formal han llevado a muchos trabajadores a buscar refugio en la economía informal para poder sostenerse.
La dinámica actual no solo desplaza a las personas hacia empleos de menor calidad, sino que también amortigua artificialmente el desempleo, ya que la informalidad absorbe a la población que no encuentra oportunidades suficientes en el empleo formal. En consecuencia, el mercado laboral mexicano continúa mostrando un deterioro consistente con el estancamiento económico.
El desafío de la regulacion
Ante este panorama, es crucial implementar políticas públicas que promuevan una transición hacia un mercado laboral más formal y equitativo. Se necesita abordar las causas subyacentes que impulsan la informalidad, como la falta de acceso a oportunidades laborales dignas, la baja capacitación laboral y la inseguridad jurídica. Además, es necesario fortalecer la capacidad regulatoria del Estado para garantizar el cumplimiento de las normas laborales en todas las actividades económicas.
La regulación adecuada de la economía informal no solo permitirá proteger los derechos de los trabajadores, sino que también contribuirá a mejorar la productividad del mercado laboral y fortalecer la estabilidad económica a largo plazo. Es necesario encontrar un equilibrio entre la promoción de una economía informal que permita la generación de ingresos y empleos, y la protección de los derechos laborales y la seguridad social de todos los ciudadanos.
Compartir noticia