Envejecimiento poblacional impulsa cambios en logística y cadena de suministro del sector consumo
El envejecimiento de la población está transformando el comercio, la logística y las entregas en México. Expertos explican cómo cambiarán las compras y servicios hacia 2030
Lo que hoy parece una tendencia demográfica se está convirtiendo en una transformación económica de gran escala. El envejecimiento de la población ya está modificando la forma en que las empresas venden productos, organizan inventarios, realizan entregas y diseñan la experiencia de compra para millones de consumidores.
¿Qué está pasando? Cada vez hay más adultos mayores en México y en el mundo, un fenómeno que está obligando a sectores como el comercio electrónico, el retail, la logística y los servicios a replantear sus estrategias para atender a una población con necesidades, hábitos de consumo y expectativas diferentes.
La transformación apenas comienza, pero expertos advierten que durante los próximos años cambiará desde la manera en que llegan los productos a los hogares hasta la operación de almacenes, centros de distribución y servicios de última milla.
Una población cada vez más longeva
El envejecimiento poblacional avanza a un ritmo acelerado.
De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, una tendencia que ya comienza a sentirse en múltiples industrias.
En México, los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 muestran que las personas mayores de 60 años representan aproximadamente 14.7% de la población nacional, porcentaje que continuará aumentando durante las próximas décadas.
Más allá de un dato estadístico, este cambio está modificando profundamente la economía.
La economía plateada gana protagonismo
Los especialistas llaman a este fenómeno economía plateada, un concepto que engloba todos los bienes y servicios dirigidos a satisfacer las necesidades de los adultos mayores.
Se trata de uno de los mercados con mayor crecimiento proyectado a nivel mundial.
Las empresas ya observan cambios importantes en los patrones de consumo.
Los consumidores de mayor edad suelen priorizar factores como la confianza, la accesibilidad, la rapidez en la atención, la facilidad de uso de plataformas digitales y la disponibilidad constante de productos relacionados con salud, bienestar y calidad de vida.
Esto obliga a las compañías a adaptar desde sus catálogos hasta sus procesos operativos.
Las compras y entregas serán diferentes
Uno de los sectores que enfrenta mayores desafíos es la logística.
La demanda de entregas más personalizadas, servicios especializados y experiencias de compra más sencillas está impulsando cambios en toda la cadena de suministro.
Según expertos del sector, las empresas deberán replantear áreas como:
- Planeación de inventarios.
- Distribución de productos.
- Transporte especializado.
- Servicios de entrega de última milla.
Antonio Arranz, CEO de DHL Express México, ha señalado que el envejecimiento poblacional ya forma parte de las conversaciones estratégicas dentro de la industria.
El reto no solo consiste en entregar productos, sino en garantizar que los servicios respondan a las necesidades específicas de consumidores cada vez más diversos.
La tecnología entra en escena
La respuesta de muchas empresas está llegando a través de la innovación tecnológica.
Herramientas como inteligencia artificial, automatización, sistemas de asistencia visual, robots colaborativos y exoesqueletos comienzan a integrarse en centros de distribución y operaciones logísticas.
El objetivo no es reemplazar a los trabajadores.
Por el contrario, estas tecnologías buscan facilitar tareas físicamente exigentes y permitir que los colaboradores mantengan su productividad durante más tiempo.
Los llamados cobots —robots diseñados para trabajar junto a personas— están ganando terreno en distintas industrias precisamente por esta razón.
El otro desafío: una fuerza laboral que también envejece
La transformación no solo ocurre entre los consumidores.
También afecta a quienes mantienen en funcionamiento las cadenas de suministro.
Mientras aumenta la cantidad de clientes mayores, también envejece una parte importante de la fuerza laboral.
Esto representa uno de los mayores retos para empresas de logística, manufactura y comercio.
El Foro Económico Mundial estima que hacia 2030 cerca del 59% de los trabajadores requerirá capacitación, actualización o desarrollo de nuevas habilidades para adaptarse a los cambios tecnológicos.
En consecuencia, las compañías deberán combinar inversión en automatización con programas de formación continua para sus empleados.
Humanos y robots trabajarán juntos
Lejos de los escenarios donde las máquinas sustituyen completamente a las personas, los expertos prevén modelos híbridos.
La tendencia apunta a centros de distribución donde los sistemas automatizados se encarguen de tareas repetitivas o físicamente demandantes, mientras los trabajadores aportan experiencia, criterio y capacidad de resolución de problemas.
La colaboración entre humanos y tecnología aparece como una de las soluciones más viables para enfrentar los cambios demográficos que ya están en marcha.
El cambio más importante aún está por llegar
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advierte que América Latina y el Caribe vivirán uno de los procesos de envejecimiento más acelerados del planeta durante las próximas décadas.
Para las empresas, esto significa que la economía plateada dejará de ser una tendencia emergente para convertirse en una realidad permanente.
Lo más relevante es que este fenómeno no solo transformará la logística o el comercio electrónico.
Cambiará la forma en que compramos, recibimos productos, utilizamos servicios digitales e interactuamos con las marcas.
Las compañías que logren adaptarse primero tendrán una ventaja competitiva importante.
Las que ignoren esta transformación corren el riesgo de quedarse atrás en uno de los mercados con mayor crecimiento y potencial económico de los próximos años.
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