Incendios fuera de control en la Patagonia: fuego arrasa más de 35 mil hectáreas
Tres incendios forestales se reactivaron en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, consumiendo más de 35 mil hectáreas. Las llamas avanzan en el Parque Nacional Los Alerces, Villa Lago Rivadavia y Cholila, impulsadas por vientos intensos y altas temperaturas, mientras crece la preocupación por su posible avance hacia Esquel.
Los incendios forestales que afectan desde comienzos de enero a la provincia de Chubut en la Patagonia, Argentina han entrado en una etapa crítica tras reavivarse varios focos este domingo 25 de enero de 2026, consumiendo más de 35.000 hectáreas de bosques nativos, matorrales y zonas silvestres en la región cordillerana. Las llamas continúan activas en puntos clave como el Parque Nacional Los Alerces, Villa Lago Rivadavia y la localidad de Cholila, impulsadas por altas temperaturas y vientos de más de 50 km/h que complican los esfuerzos de control.
Reactivación de focos y condiciones extremas
Un escenario de gran intensidad
Las autoridades y brigadistas informaron que el fuego que parecía parcialmente controlado tomó nueva fuerza el domingo 25 de enero, cuando las condiciones meteorológicas —especialmente las ráfagas de viento superiores a los 50 km/h y el calor extremo— favorecieron la reactivación de tres focos principales. Estas condiciones han provocado avance errático del frente ígneo, dificultando las labores de combate terrestre y aéreo.
Los principales sectores afectados incluyen:
- Parque Nacional Los Alerces, donde las llamas han vuelto a expandirse tras periodos de relativa contención.
- Villa Lago Rivadavia (Cholila), una zona rural y turística que ha visto el avance del fuego hacia áreas habitadas y boscosas.
- Cholila, donde el incendio mantiene focos secundarios que avivan la propagación.
La combinación de vegetación seca, topografía montañosa y la acción del viento ha provocado que el fuego presente un comportamiento “dinámico y difícil de prever”, explicó un vocero del comité de emergencia.
Operativo de emergencia y dificultades en el combate
Brigadistas y medios aéreos trabajan sin descanso
Frente al avance de las llamas, más de 500 brigadistas, bomberos y especialistas en incendios forestales han sido desplegados en el terreno, con apoyo de helicópteros hidrantes, sobrevuelos de monitoreo y equipos terrestres para intentar frenar la expansión del fuego.
A pesar de los esfuerzos, el cambio constante de dirección del viento, así como la dificultad de acceso a algunos sectores montañosos, ha limitado la eficacia de las operaciones y obligado a los equipos a trabajar en acciones de contención más defensivas, como creación de líneas de fuego y enfriamiento de zonas críticas.
Por el momento, no se han reportado evacuaciones masivas, aunque se mantiene un monitoreo estrecho sobre familias que viven en áreas rurales cercanas a los focos activos, donde el humo denso y la cercanía de las llamas representan un riesgo latente.
Riesgo de avance hacia zonas pobladas
Crece la preocupación por Esquel
Una de las mayores preocupaciones de las autoridades es el riesgo de que los incendios se desplacen en dirección hacia la ciudad de Esquel, un importante centro urbano en la región cordillerana que, hasta ahora, no ha sido directamente afectado por el fuego pero se encuentra en la trayectoria potencial del frente ígneo.
Organismos de emergencia han advertido que si las condiciones climáticas no cambian, con vientos persistentes y temperaturas elevadas, la probabilidad de que las llamas amenacen áreas más densamente pobladas aumentará en los próximos días.
Impacto ambiental y panorama futuro
Una emergencia ecológica y social
Los incendios en Chubut representan una de las emergencias ambientales más significativas de la temporada veraniega en la Patagonia argentina, afectando ecosistemas valiosos, bosques nativos y zonas de alto valor ecológico.
La propagación sostenida de los incendios, junto con la dificultad para controlarlos por completo, subraya los desafíos crecientes que enfrentan las autoridades ambientales y de gestión de desastres frente a fenómenos extremos exacerbados por condiciones climáticas adversas.
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