Muere Héctor Zamorano, exintegrante de La Academia, a los 47 años
El cantante de la primera generación del reality musical fue confirmado muerto. Fans y excompañeros reaccionan.
La industria del entretenimiento en México amaneció de luto este 24 de febrero de 2026. Se confirmó el fallecimiento del cantante Héctor Zamorano, recordado por su participación en la primera generación del reality musical La Academia, uno de los programas televisivos más influyentes de principios de los años 2000.
La noticia fue dada a conocer por espacios informativos de la televisora que transmitió el programa y posteriormente confirmada por distintos medios y allegados, lo que generó de inmediato reacciones de seguidores y excompañeros del artista.
Zamorano tenía 47 años. Hasta el momento, autoridades y familiares no han revelado oficialmente la causa de muerte.
Una figura ligada al nacimiento de un fenómeno televisivo
El primer eliminado de la historia del reality
Héctor Zamorano formó parte de la primera generación de La Academia, estrenada el 30 de junio de 2002, un proyecto que buscaba formar cantantes profesionales y que marcó un antes y un después en la televisión musical mexicana.
Aunque su permanencia en el programa fue breve —se convirtió en el primer eliminado de aquella temporada— su nombre quedó ligado al origen del reality que impulsó carreras como las de Yahir, Nadia, Víctor García o Myriam Montemayor.
La confirmación de su muerte provocó consternación entre seguidores y antiguos compañeros, quienes recordaron el papel que tuvo en los inicios del formato televisivo.
Trayectoria artística fuera de la televisión
Tras su salida del programa, Zamorano no abandonó el medio artístico. Continuó trabajando en el espectáculo a nivel local como cantante, animador y conductor, principalmente en Veracruz, su estado natal.
Antes incluso de su aparición en televisión, había iniciado su carrera como bailarín profesional y promotor artístico, participando en giras y actividades comerciales relacionadas con la música y el entretenimiento.
Sin embargo, nunca volvió a alcanzar la exposición nacional que obtuvo en 2002. Con el paso del tiempo optó por una vida más reservada, manteniendo contacto solo con algunos colegas del reality.
Su lucha personal: salud mental y mensajes preocupantes
Un problema que él mismo hizo público
En años recientes, el cantante habló abiertamente sobre problemas emocionales. Zamorano reveló que padecía depresión y compartía reflexiones en redes sociales sobre su estado anímico, lo que generó preocupación entre seguidores y amigos.
En 2024 sus publicaciones se viralizaron tras admitir que luchaba diariamente para mantenerse firme, lo que incluso motivó a excompañeros del programa a intentar apoyarlo.
Medios reportaron que su vida estuvo marcada por altibajos profesionales y personales vinculados a esta batalla emocional.
Pese a la conmoción, hasta ahora no existe un dictamen oficial sobre las circunstancias de su fallecimiento.
Reacciones del medio artístico y seguidores
La muerte del cantante generó numerosas reacciones en redes sociales, donde fans recordaron su paso por la televisión y el impacto del programa en toda una generación de espectadores.
Excompañeros expresaron su tristeza públicamente y destacaron el carácter sensible del artista. Algunos señalaron que en los últimos meses habían notado que se encontraba distante, aunque respetaron su privacidad.
El caso volvió a abrir la conversación sobre la salud mental en la industria del entretenimiento, particularmente entre figuras que alcanzan fama repentina tras reality shows.
El legado de una generación televisiva
La Academia se convirtió en uno de los proyectos musicales más influyentes de la televisión mexicana, con millones de espectadores y un impacto cultural duradero en la industria discográfica nacional.
Aunque su paso fue breve, Héctor Zamorano quedó inscrito en la memoria del público como parte del inicio de ese fenómeno. Su nombre, inevitablemente, está ligado al nacimiento de la era de los concursos musicales televisivos en México.
Su fallecimiento reavivó la nostalgia de aquella etapa y recordó el costo emocional que puede acompañar la exposición mediática repentina.
Hoy, seguidores y excompañeros despiden a un integrante fundacional de un programa que marcó a toda una generación.
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