EEUU planea retirar sus tropas de Siria en los próximos dos meses
EEUU planea retirar sus casi mil soldados de Siria en los próximos dos meses debido a la expansión del control sirio y las promesas de integración de las fuerzas kurdas al estado.
La Administración de Estados Unidos evalúa retirar casi 1,000 soldados desplegados en Siria durante los próximos dos meses, de acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales y confirmados por funcionarios del Departamento de Defensa estadounidense.
La noticia se dio a conocer públicamente el 18 de febrero de 2026, en medio de un cambio del panorama político y militar dentro del territorio sirio.
El repliegue ocurre después de que tropas estadounidenses abandonaran recientemente algunas instalaciones estratégicas utilizadas en operaciones contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), entre ellas posiciones en Al-Tanf y Al-Shadadi, bases clave para la vigilancia de rutas fronterizas y la coordinación con fuerzas locales aliadas.
Nuevo escenario político en Siria tras cambios de poder
El posible retiro militar responde a una transformación del equilibrio interno en Siria iniciada tras la caída del gobierno de Bashar al-Asad a finales de 2024, lo que abrió negociaciones entre actores locales y potencias internacionales para estabilizar el país.
Funcionarios estadounidenses consideran que el nuevo contexto reduce la necesidad de una presencia militar directa permanente. Paralelamente, Washington ha reubicado a miles de combatientes del EI detenidos en territorio sirio hacia instalaciones de mayor seguridad en Irak, con el objetivo de evitar fugas, reorganizaciones armadas o reactivación de células insurgentes.
Este proceso forma parte de una estrategia de transición: pasar de operaciones militares directas a labores de inteligencia, cooperación regional y vigilancia antiterrorista a distancia.
Las fuerzas kurdas y la seguridad regional
Uno de los factores decisivos para la retirada es la postura de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) —coalición liderada por milicias kurdas—, que fueron el principal aliado de Estados Unidos en la derrota territorial del Estado Islámico en 2019.
De acuerdo con negociaciones recientes, las FDS han prometido integrar sus combatientes a estructuras de seguridad del Estado sirio, lo que permitiría mantener operaciones contra células yihadistas sin presencia directa de tropas estadounidenses.
Aunque Washington reducirá su despliegue, funcionarios de defensa señalaron que Estados Unidos no abandonará la lucha contra el terrorismo y mantendrá:
- cooperación de inteligencia,
- operaciones especiales limitadas,
- y apoyo aéreo en caso de amenaza significativa.
Impacto geopolítico de la retirada
El repliegue podría modificar el equilibrio regional en Medio Oriente. Analistas consideran que la salida parcial estadounidense:
- aumentaría la influencia de actores regionales,
- cambiaría la dinámica de seguridad en el noreste sirio,
- y obligaría a nuevos acuerdos entre facciones locales.
Aun así, expertos advierten que el Estado Islámico no ha desaparecido completamente y mantiene células durmientes en zonas desérticas, por lo que la estabilidad dependerá de la coordinación entre el gobierno sirio, fuerzas kurdas y aliados internacionales.
La retirada estadounidense marcaría así una nueva fase del conflicto sirio, pasando de intervención militar directa a contención estratégica, mientras continúan las negociaciones políticas sobre el futuro del país.
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