Madrid se viste de blanco: la nieve sorprende a la capital española por la borrasca Kristin
La capital española vivió este 28 de enero una jornada poco habitual: una nevada cubrió calles, parques y monumentos, dejando imágenes históricas y reavivando el recuerdo de grandes temporales como Filomena.
Madrid despertó este miércoles 28 de enero de 2026 bajo un manto de nieve que ha transformado sus calles, parques y plazas en postales invernales únicas, sorprendiendo a residentes y visitantes. La nevada, producto de la borrasca Kristin, ha sido lo suficientemente fuerte como para cubrir de blanco incluso zonas centrales de la capital, algo poco frecuente fuera de eventos extremos como la tormenta Filomena de 2021.
Imágenes y videos que circulan en redes sociales muestran árboles, edificios y automóviles cubiertos por una capa de nieve, con peatones y transeúntes fotografiando y grabando la inusual escena urbana. El fenómeno ha generado tanto admiración por la belleza del paisaje como preocupación por las afectaciones que puede tener en la movilidad y la vida cotidiana.
El papel de la borrasca Kristin en la nevada madrileña
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó alertas por nieve, viento y bajas temperaturas en varias zonas de Madrid y la Península Ibérica debido a la llegada de la borrasca Kristin, un sistema atmosférico que ha traído lluvias intensas, rachas fuertes de viento y precipitaciones en forma de nieve a cotas bajas.
Aunque nevadas en enero no son completamente inéditas en Madrid, la acumulación vista este martes y miércoles ha sorprendido por su extensión y persistencia. En las últimas décadas, las nevadas de mayor impacto en la ciudad han sido esporádicas, con la tormenta Filomena de enero de 2021 como uno de los eventos más destacables, cuando se registraron acumulaciones de nieve desconocidas por décadas.
Afectaciones a la movilidad y la vida diaria
La nevada ha tenido un impacto palpable en la movilidad de la ciudad y de la región. Más de 160 carreteras en toda España han visto afectada su circulación debido a la acumulación de nieve, incluidas autopistas principales como la A-6, que conecta Madrid con el noroeste del país. En algunos tramos, fue necesario implantar restricciones para vehículos pesados o exigir el uso de cadenas para circular con seguridad.
El tráfico rodado se vio particularmente complicado en varios accesos a Madrid, con coches y autobuses ralentizados o bloqueados en tramos clave durante las primeras horas del día, coincidiendo con la hora punta. Las autoridades han movilizado equipos quitanieves y pulverizadores de sal para intentar restablecer la normalidad lo antes posible.
En algunos municipios cercanos y en zonas de acceso a la Sierra de Guadarrama, la situación fue más delicada, con cortes en carreteras secundarias y niveles de alerta elevados que aconsejaron a los conductores evitar desplazamientos innecesarios.
Suspensión de actividades y medidas preventivas
Ante el avance del temporal, diversas instituciones optaron por suspender clases y actividades en centros educativos y universitarios de Madrid y otras regiones afectadas, especialmente en áreas donde la nieve complicó tanto el transporte escolar como el acceso peatonal seguro. Las autoridades meteorológicas y de emergencias han insistido en mantener precaución, recomendar el uso de vehículos con neumáticos adecuados o cadenas, y evitar desplazamientos si no son estrictamente necesarios.
Además, ha habido incidentes en la red de transporte público, con servicios ferroviarios y de autobús que experimentaron retrasos o ajustes debido a la acumulación de nieve en vías y terminales.
La nieve como espectáculo y desafío urbano
Mientras muchos residentes aprovecharon para salir a fotografiar y disfrutar de la estampa invernal, comparándola con memorias de Filomena, los servicios de emergencia y las autoridades trabajan de forma coordinada para gestionar las consecuencias del temporal con prontitud y minimizar riesgos para la población.
Expertos en climatología señalan que, aunque los eventos de nieve intensa en Madrid son menos frecuentes que en décadas pasadas, el cambio climático y las variaciones en los patrones atmosféricos pueden dar lugar a episodios inesperados como el de este 28 de enero, que conjugan belleza natural con retos significativos para las infraestructuras urbanas.
En síntesis, la nevada que ha cubierto Madrid no solo ofrece una vista invernal impresionante, sino que también pone de relieve la necesidad de preparación y respuesta ante fenómenos meteorológicos cada vez más variables e intensos.
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