Descarrilamiento del Tren Interoceánico: FGR identifica al responsable por exceso de velocidad
La Fiscalía General de la República concluyó la investigación del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca y confirmó que el exceso de velocidad fue la causa directa del accidente que dejó 14 muertos. El operador fue identificado como responsable y enfrentará un proceso penal.
La Fiscalía General de la República (FGR) concluyó la investigación sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido en el estado de Oaxaca y que dejó 14 personas fallecidas, al establecer que el accidente fue consecuencia directa de exceso de velocidad. La autoridad federal confirmó que el tren circulaba muy por encima del límite permitido, lo que provocó la volcadura de varios vagones en un tramo de alta complejidad técnica.
El caso, que generó conmoción nacional por tratarse de uno de los proyectos de infraestructura prioritarios del país, marca ahora un punto de inflexión: ya se determinó al responsable y se definió el rumbo legal que seguirá el proceso.
¿Cómo fue el accidente?
El descarrilamiento ocurrió el viernes 24 de enero de 2026, en un tramo ferroviario ubicado en el sur de Oaxaca, dentro del corredor del Tren Interoceánico, una obra estratégica destinada a conectar el Golfo de México con el océano Pacífico.
De acuerdo con los primeros reportes, el convoy perdió estabilidad en una curva considerada de riesgo operativo, lo que provocó la salida de varios vagones de la vía. El impacto fue de tal magnitud que algunos carros se volcaron por completo, dejando un saldo trágico de 14 personas muertas y decenas de heridos, varios de ellos trabajadores vinculados a la operación ferroviaria.
Desde el inicio, las autoridades descartaron un atentado o falla estructural grave en la vía, concentrando la investigación en los factores humanos y operativos.
¿Cómo se determinó al culpable?
El 27 de enero de 2026, la FGR dio a conocer los resultados preliminares y posteriormente concluyentes de la investigación técnica y pericial. Según la fiscalía, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora, cuando el límite máximo permitido en ese tramo específico era considerablemente menor debido a las condiciones de la vía y el diseño de la curva.
Los peritajes incluyeron:
- Análisis de la caja negra del tren
- Revisión de los registros de velocidad
- Estudios de ingeniería ferroviaria
- Declaraciones de personal operativo y supervisores
Con base en estas pruebas, la FGR determinó que el maquinista a cargo del convoy fue el responsable directo del accidente, al no respetar los protocolos de velocidad establecidos para ese segmento del trayecto.
Las autoridades subrayaron que no se detectaron fallas mecánicas ni defectos en la infraestructura, lo que refuerza la conclusión de que el siniestro fue causado por una decisión humana incorrecta.
¿Quién es el responsable identificado?
Sin revelar públicamente el nombre por tratarse de un proceso judicial en curso, la FGR confirmó que el operador del tren, con experiencia previa en conducción ferroviaria, fue señalado formalmente como probable responsable por los delitos relacionados con homicidio culposo, lesiones y daños derivados de un accidente de transporte federal.
La fiscalía aclaró que la responsabilidad no recae en el proyecto ferroviario como tal, sino en el incumplimiento de las normas de operación, una distinción clave para el futuro del Tren Interoceánico.
¿Qué pasará con el culpable?
El maquinista será presentado ante un juez federal para enfrentar un proceso penal, que podría derivar en:
- Prisión preventiva justificada, dependiendo del criterio judicial
- Inhabilitación profesional para operar transporte ferroviario
- Posibles sanciones económicas y responsabilidades civiles
La FGR indicó que también se analiza si existió negligencia compartida, es decir, si hubo fallas en la supervisión, presión operativa o deficiencias en los controles internos que permitieran que el tren circulara a esa velocidad.
En paralelo, se abrirá un proceso de reparación del daño para las familias de las víctimas.
Contexto: un proyecto estratégico bajo escrutinio
El Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec es uno de los proyectos clave de infraestructura del Estado mexicano, diseñado para fortalecer el comercio y el desarrollo regional. El accidente encendió alertas sobre la seguridad operativa y la necesidad de reforzar protocolos.
Autoridades federales han insistido en que el descarrilamiento no compromete la viabilidad del proyecto, pero sí obliga a una revisión profunda de:
- Capacitación del personal
- Límites de velocidad y señalización
- Sistemas automáticos de control
Un caso que marca precedente
La rápida determinación de responsabilidades por parte de la FGR busca enviar un mensaje claro: la infraestructura estratégica no está por encima de la ley. El énfasis en el factor humano coloca este caso como un precedente en la rendición de cuentas dentro de los grandes proyectos nacionales.
Mientras avanza el proceso judicial, el país observa con atención un caso que combina tragedia, responsabilidad penal y la urgente necesidad de reforzar la seguridad en el transporte ferroviario mexicano.
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