Madre golpea a maestra en Tizayuca tras denuncias de que amarraba a niños de preescolar
Padres acusan maltrato contra menores de 3 años en un plantel de Hidalgo. El enfrentamiento quedó grabado en video.
Un hecho ocurrido en el municipio de Tizayuca, Hidalgo, provocó indignación y abrió un debate sobre la seguridad infantil en centros educativos. Una madre de familia confrontó y agredió físicamente a una docente después de que varios padres denunciaran presuntos actos de maltrato contra menores de aproximadamente tres años de edad.
El incidente fue captado en video y difundido en redes sociales, donde rápidamente se viralizó. En las imágenes se observa el momento en que la mujer encara a la maestra dentro del plantel educativo y posteriormente la golpea, mientras otros adultos intentan separarlas.
La agresión, sin embargo, no ocurrió de forma aislada. Según versiones de padres de familia, se originó tras la revelación de supuestos abusos cometidos contra los menores.
Padres acusan que los niños eran encerrados y amarrados
Señalamientos graves contra la docente
De acuerdo con testimonios de familiares, los pequeños presentaban cambios de conducta desde semanas atrás: miedo al asistir a la escuela, llanto constante e incluso crisis de ansiedad al separarse de sus padres.
Tras insistir con los menores y revisar sus pertenencias, algunos padres afirmaron que los niños relataron prácticas preocupantes dentro del aula. Entre las acusaciones, señalaron que la maestra presuntamente:
- los encerraba dentro del salón
- los aislaba del grupo
- los amarraba como medida de control
- los castigaba por llorar
Las versiones no han sido confirmadas oficialmente por autoridades educativas o judiciales al momento, pero fueron suficientes para detonar la reacción de una madre, quien decidió confrontar directamente a la docente.
El momento de la agresión
Confrontación dentro del plantel
La mujer acudió al plantel para exigir explicaciones. La discusión escaló rápidamente hasta llegar a golpes frente a otros padres y personal escolar.
En el video difundido en redes sociales se observa un ambiente de tensión. Varias personas intentan intervenir mientras los gritos continúan. Después del altercado, la docente se retiró del lugar.
La situación generó dos reacciones inmediatas: por un lado, quienes condenaron la violencia contra la maestra; por otro, quienes consideraron que la agresión fue consecuencia de la desesperación de los padres ante posibles abusos contra menores.
Autoridades intervienen
Investigación en curso
Tras la viralización del caso, autoridades locales y educativas iniciaron la revisión de los hechos. De forma preliminar, se informó que:
- se abrió un proceso interno en el plantel
- se recaban testimonios de padres
- se evalúa la condición física y psicológica de los menores
Asimismo, podría abrirse una carpeta de investigación para determinar si existió maltrato infantil y, en su caso, deslindar responsabilidades penales.
Especialistas en educación y psicología infantil señalan que cualquier señal de violencia física o psicológica contra menores debe ser investigada por instancias ministeriales, no solo administrativas.
El debate sobre la violencia y la protección infantil
El caso también generó discusión pública sobre dos problemáticas: la seguridad en guarderías y preescolares, y la reacción violenta de los adultos.
Por un lado, expertos advierten que los centros educativos que atienden a menores de tres años requieren protocolos estrictos, vigilancia constante y capacitación especializada. Los niños en esa edad no siempre pueden comunicar lo que ocurre, lo que aumenta la responsabilidad de la institución.
Por otro lado, juristas recuerdan que la agresión física contra cualquier persona constituye un delito, aun cuando exista indignación. La vía legal para denunciar maltrato infantil debe ser a través de autoridades educativas, procuradurías de protección de niñas, niños y adolescentes y el Ministerio Público.
Posibles consecuencias legales
Si se confirman los señalamientos de abuso, la docente podría enfrentar sanciones administrativas, inhabilitación profesional e incluso cargos penales por maltrato infantil.
En paralelo, la madre también podría enfrentar responsabilidades legales por la agresión física.
El caso continúa en investigación y ha generado preocupación entre padres de familia de la región, quienes ahora exigen mayor supervisión en centros escolares y mecanismos de denuncia más eficaces.
Mientras tanto, el incidente en Tizayuca refleja un problema mayor: la tensión social que surge cuando la confianza en la protección de los menores se rompe.
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