México traslada a Estados Unidos a 37 reos vinculados al crimen organizado
En una acción coordinada con Washington, el Gobierno de México trasladó a Estados Unidos a 37 reos de alta peligrosidad vinculados a organizaciones criminales. El operativo, solicitado por el Departamento de Justicia, marca uno de los mayores movimientos de cooperación bilateral en materia de seguridad en los últimos años.
En una operación coordinada entre autoridades mexicanas y estadounidenses, el Gobierno de México trasladó este martes 20 de enero de 2026 a 37 presos del penal federal de máxima seguridad de El Altiplano hacia distintas jurisdicciones de Estados Unidos, donde enfrentarán procesos judiciales por delitos graves, entre ellos narcotráfico, lavado de dinero y delincuencia organizada.
El operativo para enviar 37 presos de México a Estados Unidos
El movimiento fue confirmado por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, quien explicó que la acción se ejecutó a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos y se llevó a cabo bajo un protocolo de cooperación bilateral en materia de seguridad.
El operativo inició en las primeras horas de la mañana con un despliegue de fuerzas federales alrededor del Cefereso No. 1 “Altiplano”, en Almoloya de Juárez, Estado de México, y en el Aeropuerto Internacional de Toluca, desde donde los reos fueron trasladados en aeronaves de las Fuerzas Armadas hacia distintos puntos de Estados Unidos.
Entre los extraditados figuran personas identificadas por autoridades y medios como líderes y operadores de alto impacto pertenecientes a grupos como el Cártel del Noreste, Jalisco Nueva Generación, Beltrán Leyva y Sinaloa, aunque no se ha difundido oficialmente un listado completo de nombres.
Cooperación bilateral y seguridad
Las autoridades mexicanas subrayaron que la transferencia se realizó con base en los mecanismos contemplados en la Ley de Seguridad Nacional y en cumplimiento de los compromisos de colaboración judicial con Estados Unidos, incluyendo el acuerdo para que no se solicite ni imponga la pena de muerte en los casos que se tramitan en tribunales estadounidenses.
García Harfuch afirmó que los internos trasladados representan una amenaza real para la seguridad, tanto por su supuesta capacidad de mando dentro de las organizaciones criminales como por el riesgo de continuar operaciones delictivas desde prisión.
Con este traslado, el Gobierno federal suma 92 personas enviadas a Estados Unidos durante la actual administración, como parte de una estrategia que busca desarticular redes de mando del crimen organizado y acelerar procesos penales en jurisdicciones donde existen causas abiertas.
Contexto político
La cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos ha sido un eje central en los últimos años, especialmente ante la presión de Washington para combatir el flujo de drogas ilícitas y la violencia asociada al narcotráfico en ambos lados de la frontera. En respuesta, las autoridades mexicanas han impulsado una serie de acciones que incluyen detenciones, traslados y compartición de información entre agencias.
La entrega de los 37 reos se da en un contexto de tensiones políticas y políticas de seguridad compartidas, donde ambos países buscan equilibrar el respeto a la soberanía con la necesidad de enfrentar estructuras criminales transnacionales.
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