Blue Origin sufre explosión durante prueba de lanzamiento en Florida
Durante una prueba de calentamiento en Florida, el cohete de Blue Origin explotó en una bola de fuego, pero todo el personal está a salvo. La causa aún se investiga.
Una gigantesca bola de fuego iluminó el cielo de Florida la noche del 28 de mayo de 2026. El cohete New Glenn de Blue Origin, la compañía espacial fundada por Jeff Bezos, explotó durante una prueba en tierra, provocando uno de los mayores reveses para la empresa en su intento por competir con SpaceX.
Aunque no se reportaron heridos, el incidente encendió las alarmas en la industria aeroespacial y abrió una investigación para determinar qué provocó la explosión. En esta nota te explicamos qué ocurrió, qué dijo Jeff Bezos y cuáles podrían ser las consecuencias para los ambiciosos planes espaciales de Blue Origin.
Una prueba rutinaria terminó en una enorme explosión
El incidente ocurrió la noche del jueves 28 de mayo en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, Florida, durante una prueba de encendido estático —conocida como hotfire test— del cohete New Glenn.
Este procedimiento consiste en encender los motores mientras el vehículo permanece sujeto a la plataforma, una etapa clave antes de cualquier lanzamiento.
Sin embargo, segundos después del encendido inicial, la prueba terminó de forma dramática.
Videos difundidos por medios especializados y observadores espaciales muestran cómo el cohete fue envuelto por una enorme explosión seguida por una columna de fuego y humo visible a varios kilómetros de distancia.
Blue Origin confirma una “anomalía”
Poco después del incidente, Blue Origin publicó un comunicado en el que confirmó que se produjo una "anomalía" durante la prueba.
La empresa aseguró que todo el personal fue localizado y se encuentra a salvo.
"Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy. Todo el personal ha sido contabilizado. Compartiremos más información conforme avance la investigación", informó la compañía.
La palabra “anomalía” es utilizada frecuentemente por las empresas aeroespaciales para describir fallas graves, explosiones o eventos inesperados durante pruebas y lanzamientos.
Jeff Bezos reacciona tras el accidente
El fundador de Amazon y Blue Origin, Jeff Bezos, también se pronunció sobre el incidente.
A través de redes sociales, reconoció que se trató de un día complicado para la empresa, aunque aseguró que el proyecto continuará adelante.
"Fue un día muy duro, pero encontraremos la causa. Reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar", afirmó Bezos.
Sus declaraciones buscan transmitir confianza en un momento especialmente delicado para la compañía, que en los últimos meses había acelerado el desarrollo de New Glenn para competir en el mercado de lanzamientos pesados.
¿Qué es el cohete New Glenn?
New Glenn es el proyecto más ambicioso de Blue Origin.
Se trata de un cohete reutilizable de gran capacidad diseñado para transportar satélites, carga científica y futuras misiones espaciales.
La empresa ha invertido miles de millones de dólares y más de una década de desarrollo en este vehículo, considerado la principal apuesta de Bezos para competir con SpaceX, la compañía de Elon Musk.
El cohete estaba siendo preparado para futuras misiones comerciales, incluida la colocación de satélites de internet de Amazon en órbita baja terrestre.
NASA y autoridades estadounidenses ya investigan
Tras la explosión, equipos de emergencia acudieron a la zona para asegurar el área.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos comenzó a colaborar con Blue Origin para recopilar información y analizar los datos de la prueba.
Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA) indicó que el evento no afectó el tráfico aéreo y aclaró que la prueba no formaba parte de una actividad licenciada por la agencia.
Mientras tanto, expertos revisan grabaciones, telemetría y sistemas de propulsión para determinar si el problema estuvo relacionado con los motores, el sistema de combustible o algún fallo estructural.
Un golpe para la carrera espacial de Blue Origin
El accidente llega en un momento especialmente sensible para la empresa.
Hace apenas unos días, Blue Origin había recibido nuevas autorizaciones regulatorias y trabajaba en varios contratos estratégicos vinculados con programas lunares y futuras misiones espaciales.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, expresó su respaldo a la investigación y recordó que el desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento siempre implica riesgos elevados.
La explosión también reaviva el debate sobre la complejidad de la industria espacial privada.
Empresas como SpaceX, Blue Origin y otras compañías aeroespaciales han enfrentado múltiples fallos durante sus etapas de desarrollo, aunque estos incidentes suelen formar parte del proceso de innovación tecnológica.
Lo que viene para Blue Origin
Por ahora, la prioridad será determinar qué provocó la explosión y evaluar los daños en la plataforma de lanzamiento.
La investigación podría retrasar futuras misiones de New Glenn y afectar algunos calendarios de lanzamiento previstos para 2026.
Sin embargo, tanto Blue Origin como Jeff Bezos han dejado claro que el programa continuará.
La pregunta ahora no es si volverán a lanzar el New Glenn, sino cuánto tiempo tardarán en reconstruir, corregir el problema y regresar a la carrera espacial que hoy domina SpaceX.
Lo ocurrido en Florida demuestra una vez más que, incluso en la era moderna de la exploración espacial privada, cada avance sigue estando acompañado por enormes riesgos y desafíos tecnológicos.
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