La historia de Maxim Naumov, el competidor de Donovan Carrillo, que hizo llorar al mundo del deporte
El patinador estadounidense levantó la foto de sus padres muertos en un accidente aéreo y emocionó al mundo del patinaje artístico.
La escena no fue un salto cuádruple ni una pirueta perfecta lo que silenció al pabellón. Fue un gesto.
Tras terminar su programa libre, el patinador estadounidense Maxim Naumov respiró hondo, miró hacia las gradas… y levantó una fotografía. En ella aparecían sus padres, fallecidos un año atrás en un accidente aéreo cerca de Washington D.C. El público, que minutos antes aplaudía la competencia, guardó silencio. Luego vino una ovación larga, emocional y espontánea.
En la misma prueba compitió el mexicano Donovan Carrillo, uno de los rostros latinoamericanos más queridos del patinaje artístico. Pero esa noche, el resultado deportivo pasó a segundo plano. La historia humana se impuso.
Un homenaje en el hielo que dio la vuelta al mundo
Naumov terminó su rutina con evidente emoción, sacó cuidadosamente la imagen cuando esperaba su calificación y la mostró a las cámaras: "Mamá, papá, esto es por ustedes". No dijo nada durante varios segundos. Las lágrimas hablaron por él.
“Todo lo que hago ahora es por ellos. Cada entrenamiento, cada caída y cada salto… están conmigo en la pista”, expresó posteriormente ante la prensa, visiblemente conmovido.
El gesto no era simbólico: era el aniversario cercano de la tragedia que cambió su vida.
La tragedia aérea que marcó su carrera
Vadim y Evgenia Shishkova estuvieron entre las 67 víctimas mortales del choque entre un avión de American Airlines y un helicóptero Black Hawk ocurrido sobre Washington, D.C., el 29 de enero de 2025. Al momento del accidente, él tenía 55 años y ella 52.
Los padres regresaban a casa luego de ver a su único hijo competir en Kansas.
Para Naumov no solo fue la pérdida de su familia: también significó perder a quienes habían guiado su carrera desde niño. Ambos habían sido su principal apoyo deportivo y emocional, ya que ambos fueron patinadores y luego sus entrenadores.
“Hubo días en los que no sabía si volvería a competir. Pero entendí que dejar el patinaje sería perderlos dos veces”, relató el patinador en zona mixta.
Un programa cargado de significado
Durante su actuación, la interpretación fue evidente incluso para quienes no siguen habitualmente el patinaje artístico. No fue el programa técnicamente más complejo de la noche, pero sí uno de los más intensos en expresión.
El público lo percibió: varios espectadores lloraban antes de que terminara la música. Los jueces también reconocieron la carga artística, otorgándole puntuaciones competitivas.
El gesto final —la fotografía levantada hacia el cielo del pabellón— se viralizó inmediatamente en redes sociales y transmisiones televisivas internacionales.
“No estaba compitiendo por una medalla. Estaba cumpliendo una promesa”, dijo Naumov.
Resultado final: así quedó la clasificación
Naumov finalizó en el lugar 20 con 223.36 puntos, mientras que el mexicano Donovan Carrillo terminó en la posición 22 con 219.06 puntos.
Clasificación completa (ordenada por puntuación)
- Mikhail Shaidorov (Kazajistán) — 291.58
- Kagiyama Yuma (Japón) — 280.06
- Shun Sato (Japón) — 274.90
- Cha Junhwan (Corea del Sur) — 273.92
- Stephen Gogolev (Canadá) — 273.78
- Petr Gumennik (Rusia) — 271.21
- Adam Siao Him Fa (Francia) — 269.27
- Ilia Malinin (Estados Unidos) — 264.49
- Daniel Grassl (Italia) — 263.71
- Nika Egadze (Georgia) — 260.27
- Kevin Aymoz (Francia) — 259.94
- Andrew Torgashev (Estados Unidos) — 259.06
- Miura Kao (Japón) — 246.88
- Lukas Britschgi (Suiza) — 246.64
- Aleksandr Selevko (Estonia) — 246.64
- Matteo Rizzo (Italia) — 243.18
- Jin Boyang (China) — 229.08
- Deniss Vasiljevs (Letonia) — 226.46
- Kyrylo Marsak (Ucrania) — 224.17
- Maxim Naumov (Estados Unidos) — 223.36
- Vladimir Samoilov (Polonia) — 222.25
- Donovan Carrillo (México) — 219.06
- Li Yu-Hsiang (China Taipei) — 214.33
- Adam Hagara (Eslovaquia) — 202.38
Más allá del resultado deportivo
En el patinaje artístico, la puntuación combina técnica y arte. Pero pocas veces la emoción supera la estadística. Esta fue una de ellas.
El propio Carrillo se acercó a Naumov tras la competencia para abrazarlo, un momento captado por las cámaras internacionales.
El estadounidense concluyó con una frase que resume la noche:
“Hoy no gané una medalla, pero sí sentí que mis padres volvieron a verme patinar”.
En una disciplina donde los saltos cuádruples suelen dominar titulares, esta vez fue la memoria, el duelo y el amor filial lo que quedó grabado. Y el público —en la arena y frente a la televisión— entendió que el deporte también puede ser un acto de despedida.
Compartir noticia