¿Por qué Trump no irá al Super Bowl? Estas son sus razones
El presidente Trump no asistirá a la Super Bowl 2020, alegando distancia y desaprobación por los artistas invitados.
El domingo 8 de febrero se llevará a cabo uno de los eventos deportivos, culturales y sociales más importantes del año en Estados Unidos: la final de la NFL, la liga de fútbol americano, conocida como el Super Bowl. Miles de personas acudirán al estadio de Santa Clara, en California, para presenciar el enfrentamiento entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Seattle Seahawks, además de disfrutar de los shows musicales de Green Day y Bad Bunny. Sin embargo, quien no estará presente en este evento será el presidente del país, Donald Trump.
No es común que un presidente asista a esta gran final deportiva; de hecho, Trump fue el primero en hacerlo el año pasado, durante el partido entre los Kansas City Chiefs y los Eagles de Filadelfia (que ganaron estos últimos por amplia ventaja).
El Estadio Lejos
Esta vez, el presidente ha decidido dar un paso atrás en su exposición pública. Como justificación, ha asegurado que el estadio se encuentra demasiado lejos de la Casa Blanca y que además no le gustan ni Green Day ni Bad Bunny. Incluso hace unos meses, cuando se anunció la actuación del cantante puertorriqueño en el intermedio del partido, Trump llegó a afirmar que ni siquiera lo conocía.
"Soy anti ellos", declaró en una entrevista con el diario The New York Post realizada recientemente en el Despacho Oval y publicada este fin de semana.
"Creo que es una pésima elección. Todo lo que hace es sembrar odio. Terrible", agregó sobre la decisión de la NFL para el show intermedio del partido.
Polarización Nacional
Aun así, insiste en que no es por la presencia de los músicos por lo que ha decidido saltarse el evento. "Simplemente, está demasiado lejos. Iría, les gusto", afirmó. "Iría, ya saben, si [el vuelo] fuera un poquito más corto".
El estadio de Santa Clara se encuentra situado en California, en la costa Oeste del país, en la zona del Área de la Bahía, a unos 45 minutos al sur de San Francisco. Desde Washington son unas seis horas de vuelo y hay tres husos horarios de diferencia.
El año pasado, Trump voló hasta Nueva Orleans para presenciar la final, en un viaje de unas dos horas y media de duración. El presidente se desplaza con asiduidad a eventos políticos y deportivos en la costa Este, pero no es un habitual de la Oeste (mucho más progresista y demócrata). Además, la CNN apunta a que en esa zona no tiene propiedades en las que alojarse, y eso quizá sea parte del motivo, porque suele evitar hoteles y prefiere dormir en sus propias casas.
La ausencia del presidente quizá ayude a disminuir la tensión en un evento que ya de por sí está cargado de emociones. La polarización nacional en Estados Unidos es una realidad palpable, y eventos como el Super Bowl pueden convertirse en escenarios donde se manifiestan las divisiones sociales.
En este sentido, es interesante observar cómo la música juega un papel importante en la construcción de identidades y la expresión de opiniones. Mientras que algunos artistas como Green Day han utilizado su plataforma para criticar al gobierno de Trump y sus políticas migratorias, otros prefieren mantener un perfil más bajo o incluso apoyar al presidente.
La Super Bowl es mucho más que un partido de fútbol americano; se ha convertido en un fenómeno cultural que refleja la sociedad estadounidense en su conjunto, con todas sus contradicciones y desafíos.
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