EEUU reduce aranceles al acero y aluminio mexicano para Industria Automotriz pesada
Estados Unidos reduce aranceles del 50% al 25% para el acero y aluminio de México en la industria de vehículos pesados, condicionando el acceso a requisitos específicos.
Estados Unidos ha tomado la decisión de reducir los aranceles aplicados al acero y aluminio provenientes de México y Canadá destinados a la industria automotriz pesada.
Esta reducción, que pasó del 50% al 25%, se formalizó mediante una disposición publicada en el Federal Register tras la reciente visita de Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, a México.
La medida representa un avance significativo para las empresas mexicanas exportadoras, quienes durante meses han buscado este alivio arancelario. Sin embargo, la reducción no será generalizada, sino que se limitará específicamente a la cadena de suministro de vehículos medianos y pesados, como camiones y autobuses. La industria automotriz ligera quedará fuera del alcance de esta exención.
Beneficios condicionados para la producción regional
Esta decisión estadounidense busca mantener la integración regional en Norteamérica mediante un beneficio condicionado para las empresas exportadoras mexicanas.
Para acceder a esta reducción arancelaria, las compañías deberán cumplir con criterios específicos establecidos por el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
- Respetar las reglas de origen establecidas en el T-MEC.
- Procesar el acero y aluminio bajo el esquema "melted and poured" dentro de la región.
- Ser proveedor directo o indirecto de la industria automotriz pesada en Estados Unidos.
- Presentar planes con nuevos compromisos de producción en territorio estadounidense, incluyendo ubicación y capacidad instalada. Este último punto implica mayores presiones para relocalizar parte de la producción hacia Estados Unidos.
La disposición surge de una proclamación emitida en octubre de 2025 por la administración de Donald Trump, bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Esta sección permite imponer aranceles por motivos de seguridad nacional y, al mismo tiempo, establecer mecanismos de flexibilización para insumos estratégicos.
Impacto en la industria automotriz
Esta política tendrá efectos directos en grandes fabricantes con fuerte presencia en la región, como General Motors, Ford y Stellantis, así como en su red de proveedores.
El flujo integrado de acero y aluminio en Norteamérica se verá afectado por esta medida, que busca promover la producción americana y proteger los intereses industriales estadounidenses.
A pesar del anuncio, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció que los aranceles no desaparecerán en el corto plazo.
"No deberíamos ser nostálgicos de una época en la que no había aranceles", señaló tras la visita de Greer a la Ciudad de México. Esta declaración indica que las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos podrían persistir, a pesar del acuerdo alcanzado sobre la reducción de aranceles al acero y aluminio.
Con esta medida, Estados Unidos mantiene su política de protección industrial, al tiempo que abre una vía limitada para reducir costos en sectores clave bajo condiciones estrictas de integración y producción regional.
La implementación efectiva de esta política dependerá en gran medida del cumplimiento por parte de las empresas mexicanas de los requisitos establecidos, así como de la capacidad de adaptación de la industria automotriz a las nuevas condiciones comerciales.
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