¿Qué pueden comprar los jubilados con el aumento de $10,144 en junio?
El aumento de $10.144 en la jubilación mínima permite comprar productos básicos como pan, leche, papas y pollo, pero no alcanza para alimentos más costosos como asado o cortes vacunos.
El alcance limitado del aumento jubilatorio en junio
En junio, ANSES actualizó el haber mínimo de jubilación en $10.144, llevando la suma total a $473.317,99. Este ajuste se basa en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y se suma al bono de $70.000 que permanece inalterado. Además, durante junio, los jubilados y pensionados reciben el Sueldo Anual Complementario (SAC), más conocido como medio aguinaldo, por lo que el monto total percibido en este mes será aún mayor.
A pesar del aumento, el ingreso total de una pareja de jubilados sigue cubriendo solo el 60% de la Canasta Básica de los Mayores, según el informe más reciente de la Defensoría del Pueblo porteña. Esta canasta alcanzó los $1.577.435 en abril de 2026, y con el pago del medio aguinaldo, se logra cubrir el 85,6% de la misma.
Para afrontar los gastos mensuales de la canasta básica, una pareja de jubilados que percibe el haber mínimo necesita recibir dos haberes. Si se incluye el aguinaldo, se necesitarían poco más de uno. La Canasta Básica está compuesta por diferentes rubros, siendo el componente más importante la canasta alimentaria, que alcanza los $591.351, donde las carnes y derivados representan el mayor gasto mensual.
El impacto del aumento en el poder adquisitivo
La diferencia entre los ingresos de mayo y junio es de $10.144, un monto que refleja el alcance limitado del aumento en términos de consumo cotidiano. Con este incremento, se pueden adquirir algunos productos básicos como dos kilos de pan francés, cinco litros de leche fresca o seis kilos de papa. Sin embargo, el monto no alcanza para productos tradicionales de mayor valor como un kilo de asado.
El aumento jubilatorio actual limita la capacidad de compra de los jubilados, quienes aún enfrentan dificultades para adquirir alimentos de calidad y cubrir sus necesidades básicas. Es importante considerar que este incremento no se ajusta al ritmo de inflación, lo que reduce el poder adquisitivo de los jubilados y afecta su calidad de vida.
Ante esta situación, es necesario buscar soluciones que garanticen un nivel de vida digno para los jubilados, como aumentos que se ajusten al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y políticas públicas que promuevan el acceso a bienes y servicios esenciales. La seguridad económica de los jubilados es fundamental para el bienestar social del país.
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