¿Subirá el precio de la tortilla a pesar de la inflación?
El precio de la tortilla podría aumentar debido a la inflación y la sobreexplotación en la industria, aunque no se espera un cambio en la Ciudad de México y el Estado de México.
En medio del acelerado ritmo inflacionario que azota al país, la tortilla, alimento básico para millones de mexicanos, se encuentra en un punto crítico. A pesar de que el precio del maíz se mantiene estable, la presión sobre este producto se intensifica por diversos factores que afectan la cadena de producción y distribución.
El Precio como Factor Determinante
Homero López García, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), señala en entrevista con El Cronista que, aunque el precio de la harina ha aumentado 25 centavos por kilo, este no es el único elemento que impulsa la posible alza en el costo de la tortilla. En los últimos tres años, diversos insumos han experimentado incrementos significativos, como el papel de grado alimenticio, las refacciones para las máquinas de hacer tortillas, los antiadherentes, el costo del seguro social y los impuestos.
La Sobreexplotación en la Industria
López García advierte sobre una problemática aún más profunda: la sobreexplotación en la industria de la tortilla. Según sus declaraciones, se observa una aceleración en el modelo de negocio, con una venta decreciente de kilos por tortillería. Esta situación aumenta los costos en una economía de escala y, sin un crecimiento correspondiente en la demanda, emerge una proliferación de nuevas tortillerías. Este fenómeno se agudiza por la existencia de numerosas tortillerías que operan en la informalidad, sin registros oficiales ni autorización por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
“La competencia desleal y la sobreexplotación en el negocio de la tortillería son los factores que más afectan al costo de la tortilla”, advierte López García. A pesar de estas presiones, el impacto final en el precio del kilo de la tortilla dependerá de las decisiones individuales de cada empresario que forma parte del consejo.
Efectos a Nivel Nacional
En respuesta a la situación, la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado que no hay razón para un aumento en el precio de la tortilla, dado que el precio del maíz se mantiene estable. Ha anunciado una reunión con los sectores que conforman el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC) en los próximos días.
Banamex advierte sobre los efectos “desastrosos” que un incremento en el precio de la tortilla tendría sobre el consumo y la inflación, considerando que los ingresos de la población no crecen al mismo ritmo. Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos del banco, resalta la alta sensibilidad social de la tortilla y cómo cualquier ajuste en su precio obliga a las familias a recortar otros gastos esenciales.
Consumo Frena Producción
“El ingreso no va a aumentar. Entonces vas a dejar de consumir para adquirir algo que necesitas para vivir. Si frenas el consumo, se frena la producción y la demanda”, explica Ostolaza. Esta situación genera un efecto dominó en la economía, donde la tortilla se convierte en un elemento clave que puede impactar en diversos sectores.
Ostolaza menciona otros casos como los limoneros de Michoacán, quienes ante precios poco rentables optaron por dejar perder cosechas, y el impacto del jitomate en los niveles recientes de inflación. “Siempre hay un vínculo entre la economía real y la economía en términos de precios. La tortilla sí te cambia todo. No es como otros productos donde puedes ajustar más fácil tu consumo”, agrega el experto.
En conclusión, la situación actual presenta un desafío para el sector de la tortilla y para la economía mexicana en general. El Precio de este alimento básico está sujeto a múltiples presiones que podrían llevar a un aumento significativo, con consecuencias negativas para los consumidores y la producción a nivel nacional.
Es necesario encontrar soluciones integrales que consideren la estabilidad del precio de la tortilla, el bienestar de los productores y la capacidad adquisitiva de los consumidores. De lo contrario, se corre el riesgo de que el Consumo frena producción y afecte negativamente al desarrollo económico del país. La sobreexplotación en la industria, junto con la falta de regulación en el sector informal, son factores que agravan la situación, por lo que es crucial implementar políticas públicas que promuevan una producción eficiente y responsable.
Finalmente, cabe destacar que la tortilla no solo es un alimento, sino también un símbolo cultural y social en México. Su asequibilidad y disponibilidad son fundamentales para garantizar el bienestar de la población y mantener la cohesión social. Es importante que las autoridades tomen medidas para proteger este patrimonio alimentario y asegurar su acceso a todos los niveles socioeconómicos.
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