Revelan accidental causa de muerte de Peter Greene, actor de 'Pulp Fiction' y 'The Mask'
Autoridades forenses revelaron cómo murió Peter Greene, recordado villano de Pulp Fiction y The Mask, encontrado en su apartamento en Nueva York.
El mundo del cine volvió a conmocionarse luego de que autoridades forenses de Nueva York confirmaran la causa de muerte del actor estadounidense Peter Greene, recordado por su inquietante papel como el villano Zed en la película de culto Pulp Fiction (1994).
Dos meses después de su fallecimiento, la Oficina del Médico Forense determinó que el intérprete murió a consecuencia de una herida de bala accidental autoinfligida en la axila, lo que descartó cualquier acto criminal.
El actor fue hallado sin vida el 12 de diciembre de 2025 en su apartamento del Lower East Side de Manhattan, tras una revisión de bienestar solicitada por vecinos preocupados al escuchar música sonar durante horas sin respuesta del residente.
El hallazgo que generó misterio
Vecinos alertaron a las autoridades
La muerte de Greene estuvo rodeada inicialmente de incertidumbre. Los vecinos llamaron a la policía luego de notar que el sonido proveniente del departamento no cesaba, lo que llevó a las autoridades a ingresar al lugar.
Dentro del inmueble, los agentes encontraron al actor inconsciente y fue declarado muerto en el sitio.
En un primer momento, la policía señaló que no existían indicios de violencia externa ni participación de terceros.
Durante semanas, el caso generó especulaciones en redes sociales y medios de entretenimiento, pues el informe médico-legal se encontraba en proceso. Finalmente, el dictamen confirmó que se trató de un accidente doméstico con arma de fuego.
Una carrera marcada por villanos inolvidables
Peter Greene nació el 10 de mayo de 1965 en Montclair, Nueva Jersey, y se convirtió en uno de los actores de carácter más reconocibles del cine estadounidense de los años noventa.
Su fama mundial llegó en 1994 con dos papeles consecutivos que definieron su carrera:
- Zed, el perturbador guardia de seguridad en Pulp Fiction de Quentin Tarantino
- Dorian Tyrell, antagonista principal de The Mask junto a Jim Carrey
También participó en producciones destacadas como The Usual Suspects, Blue Streak, Under Siege 2 y Training Day.
Su representante, Gregg Edwards, lo describió tras su fallecimiento como:
“Uno de los mejores actores de carácter del planeta”.
El hombre detrás del actor
Una vida personal compleja
Aunque su presencia en pantalla estaba asociada a personajes violentos y perturbadores, quienes lo conocieron insistieron en que fuera de cámara era completamente distinto.
Su propio representante recordó que el actor tenía “un corazón enorme”.
La vida de Greene no fue sencilla. Pasó por episodios de adicción en los años noventa y problemas legales derivados del consumo de drogas, de los cuales logró recuperarse con rehabilitación.
Incluso vivió periodos de indigencia durante su juventud antes de iniciar su carrera artística en sus veintitantos años.
A pesar de esas dificultades, continuó trabajando durante más de tres décadas en cine y televisión, con participaciones recientes en la serie The Continental (2023).
Impacto cultural y legado
Greene nunca fue un actor convencional de Hollywood. No protagonizaba grandes franquicias ni encabezaba taquillas, pero su presencia era inconfundible. Su estilo interpretativo intenso, mirada penetrante y físico imponente lo convirtieron en uno de los villanos más recordados del cine moderno.
Su papel en Pulp Fiction es considerado uno de los momentos más perturbadores de la película y ayudó a consolidar la estética narrativa de Quentin Tarantino en los años noventa.
Críticos y colegas coinciden en que Greene pertenecía a una generación de actores de carácter que definieron el cine independiente estadounidense posterior a los años ochenta.
Su fallecimiento, a los 60 años, dejó inconclusos algunos proyectos cinematográficos en desarrollo.
Un final trágico para una figura de culto
La confirmación de la causa de muerte cierra finalmente un episodio que durante semanas generó especulación pública. Lo que en un inicio parecía un caso misterioso terminó siendo un accidente doméstico.
Más allá de las circunstancias, el legado de Peter Greene permanece ligado a la historia del cine contemporáneo: el actor que convirtió a los antagonistas en arte interpretativo y que, sin buscar protagonismo mediático, dejó una marca imborrable en una de las décadas más influyentes de Hollywood.
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