¿Manipulan lo que ves? Expertos alertan por “guerra mediática” en México
Especialistas alertan sobre una "guerra cognitiva" mediática en México, donde redes sociales y medios influyen en la opinión pública mediante estrategias de desinformación y manipulación.
Las redes sociales ya no solo sirven para entretener o informarse. En México, especialistas advierten que también se han convertido en un campo de batalla político donde se intenta influir en la forma en que millones de personas piensan, reaccionan y toman postura sobre temas públicos.
El debate tomó fuerza esta semana de mayo de 2026 después de que la presidenta Claudia Sheinbaum hablara sobre una presunta campaña mediática internacional contra su gobierno. A partir de esas declaraciones, investigadores y analistas comenzaron a discutir cómo funcionan actualmente las estrategias digitales que buscan posicionar narrativas políticas en redes sociales, medios tradicionales y plataformas digitales.
Expertos de la UNAM y analistas políticos señalan que hoy existe algo conocido como “guerra cognitiva”, una estrategia que combina desinformación, algoritmos, propaganda y viralización de contenidos para moldear la opinión pública.
¿Qué es la “guerra cognitiva” y por qué preocupa?
El doctor Eloy Caloca Lafont, investigador del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM, explicó que actualmente las disputas políticas ya no ocurren solamente en campañas electorales o debates públicos.
Ahora también se libran directamente en internet.
Según el especialista, la llamada “guerra cognitiva” busca influir en cómo las personas interpretan temas políticos y sociales mediante mensajes repetidos constantemente en distintos formatos.
Eso incluye:
- Videos virales
- Frases políticas
- Memes
- Publicaciones en redes sociales
- Noticias replicadas masivamente
- Contenido compartido en grupos y chats
El objetivo, explicó, es generar una percepción específica sobre gobiernos, políticos o acontecimientos públicos.
Redes sociales y algoritmos amplifican mensajes
Uno de los puntos que más preocupa a especialistas es que las plataformas digitales permiten que ciertos mensajes se propaguen rápidamente, incluso sin verificar si son verdaderos o falsos.
Caloca Lafont explicó que antes la propaganda política dependía principalmente de medios tradicionales como televisión, radio o prensa escrita. Ahora, el panorama es mucho más complejo porque intervienen:
- Algoritmos
- Cuentas anónimas
- Influencers
- Bots
- Plataformas digitales
- Usuarios comunes que comparten contenido
Eso provoca que muchas personas terminen creyendo información porque la reciben de familiares, amigos o perfiles que siguen frecuentemente.
La desinformación se vuelve más difícil de detectar
Especialistas advierten que la mezcla entre redes sociales y medios tradicionales crea un escenario donde la desinformación puede parecer más creíble.
Muchas veces, un mensaje se replica tantas veces que termina generando una percepción colectiva, incluso sin pruebas claras.
El investigador de la UNAM señala que actualmente las campañas digitales no siempre buscan convencer con datos, sino provocar emociones:
- Miedo
- Enojo
- Polarización
- Indignación
- Rechazo
Y justamente esas emociones hacen que el contenido se vuelva más viral.
La cultura también entra en la batalla política
Otro aspecto que llamó la atención en el análisis es el papel de la cultura dentro de las estrategias políticas actuales.
Según Caloca Lafont, gobiernos y actores políticos utilizan cada vez más elementos culturales para generar identidad y cohesión social.
Eso incluye:
- Música
- Eventos masivos
- Artistas
- Series
- Símbolos nacionales
- Contenido emocional
El especialista mencionó que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha apostado por vincular temas culturales con identidad nacional y valores sociales como parte de su narrativa pública.
Analistas señalan diferencias en el trato mediático de políticos
La analista política Arlyn Rivera también señaló que los medios de comunicación no siempre construyen las mismas narrativas para todos los actores políticos.
Como ejemplo, mencionó el tratamiento mediático de casos relacionados con:
- Rubén Rocha Moya
- Maru Campos
Rivera sostuvo que en algunos casos los medios utilizan términos más cautelosos como “presuntamente” o “supuestamente”, mientras que en otros se construyen narrativas más directas de culpabilidad desde el inicio.
Según la especialista, eso demuestra que los medios también tienen:
- Intereses
- Líneas editoriales
- Posturas ideológicas
- Agendas políticas
Chihuahua y Sinaloa seguirán en el centro del debate político
Rivera considera que estados como Chihuahua y Sinaloa seguirán siendo protagonistas de la conversación política nacional rumbo a próximos procesos electorales.
Especialmente porque temas como:
- Seguridad
- Narcotráfico
- Relación con Estados Unidos
- Soberanía nacional
- Intervención extranjera
continuarán dominando buena parte de la agenda pública y mediática.
La analista aseguró que el problema no debe reducirse únicamente a “quién es el villano”, sino analizar cómo ciertos temas terminan utilizándose dentro de disputas políticas y mediáticas más amplias.
Lo más fuerte: la batalla política ya también ocurre en tu celular
Especialistas coinciden en que las redes sociales cambiaron completamente la forma en que se construye la opinión pública en México.
Hoy, una tendencia en X, un video viral en TikTok o una cadena compartida en WhatsApp pueden impactar más rápido que un discurso oficial o un noticiero tradicional.
Y mientras los algoritmos siguen definiendo qué ve cada usuario en internet, crece también el debate sobre cuánto influyen realmente las plataformas digitales en lo que millones de personas creen, apoyan o rechazan políticamente.
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