Cuba niega negociaciones con Estados Unidos y acusa que el embargo busca presionar su soberanía
Cuba rechaza rumores de negociaciones con EE. UU. y reivindica la solidaridad de México frente al bloqueo estadounidense.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, rechazó públicamente las versiones difundidas en medios y círculos políticos estadounidenses sobre supuestas negociaciones discretas entre Washington y La Habana, y sostuvo que tales afirmaciones buscan desviar la atención del impacto económico del embargo vigente desde hace más de seis décadas.
En una entrevista concedida esta semana, el diplomático —quien también participó como representante cubano durante la primera fase de los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y las FARC en 2012-2016— calificó esos reportes como “especulaciones” y “una cortina de humo” que, afirmó, intenta responsabilizar al gobierno cubano de las consecuencias internas derivadas de las sanciones económicas.
El contexto: embargo económico vigente desde 1962
El diferendo entre ambos países se remonta a la Guerra Fría.
Estados Unidos mantiene un embargo comercial, financiero y económico contra Cuba desde febrero de 1962, una medida que ha sido endurecida y flexibilizada en distintos momentos, dependiendo de la política exterior de cada administración estadounidense.
De acuerdo con La Habana, las restricciones:
- limitan el acceso a financiamiento internacional
- encarecen la importación de alimentos, medicinas y combustible
- afectan sectores estratégicos como energía y transporte
Washington, en contraste, sostiene que las sanciones buscan presionar por reformas políticas y democráticas dentro de la isla.
Cuba niega negociaciones secretas con Washington
Fernández de Cossío afirmó que no existen conversaciones formales de alto nivel en curso entre ambos gobiernos, y negó que se esté preparando una transición política pactada.
También desmintió versiones que señalan la participación de terceros países como intermediarios diplomáticos.
“Cuba es un Estado soberano y no depende de decisiones externas para definir su rumbo político”, señaló el funcionario.
El viceministro aseguró que las relaciones bilaterales se mantienen únicamente en canales diplomáticos mínimos y en asuntos técnicos puntuales como migración, seguridad aérea y cooperación consular.
México y su papel en la relación regional
Durante la entrevista, el funcionario destacó la relación bilateral con México, país que históricamente ha mantenido vínculos diplomáticos ininterrumpidos con Cuba incluso en los momentos más tensos del aislamiento internacional de la isla.
Según explicó, la cooperación bilateral se concentra en:
- intercambio médico
- programas educativos
- cooperación cultural
- comercio limitado
El diplomático aclaró que México no actúa como mediador entre Washington y La Habana, aunque valoró su política exterior basada en la no intervención.
Debate político en Estados Unidos
El tema Cuba continúa siendo un asunto relevante en la política interna estadounidense, particularmente en años electorales. Sectores políticos en Washington impulsan:
- endurecer sanciones
- mantener la presión diplomática
Mientras otros grupos promueven restablecer plenamente las relaciones diplomáticas iniciadas durante el deshielo bilateral de 2014-2016, periodo en el que ambos países reabrieron embajadas.
Soberanía, economía y presión internacional
El gobierno cubano sostiene que el principal obstáculo para su desarrollo económico es el embargo, mientras que autoridades estadounidenses argumentan que la situación económica responde principalmente a decisiones internas de política económica.
Analistas internacionales señalan que el conflicto diplomático tiene también una dimensión geopolítica regional, ya que Cuba mantiene relaciones estrechas con países latinoamericanos y asiáticos, así como con actores estratégicos globales.
Una disputa histórica aún sin solución
Más de seis décadas después de su instauración, el embargo sigue siendo el eje central de la relación bilateral entre ambos países.
El gobierno cubano reiteró que su prioridad es preservar la independencia política y económica del país, mientras que Estados Unidos mantiene su postura de condicionar cambios en la política hacia la isla a reformas internas.
En este escenario, la relación bilateral continúa marcada por la desconfianza mutua, aunque con canales diplomáticos abiertos para asuntos técnicos y migratorios.
Compartir noticia