Hombre se lanza en paracaídas desde el Hotel Riu de Guadalajara; clausuran el famoso Rooftop Bar 360
El salto clandestino desde el piso 41 del edificio más alto de Guadalajara se volvió viral y provocó la clausura inmediata del bar panorámico del Hotel Riu.
Un salto extremo realizado sin autorización desde uno de los edificios más altos del occidente de México provocó una reacción inmediata de las autoridades. El Ayuntamiento de Guadalajara ordenó la clausura del bar panorámico del Hotel Riu luego de que un hombre se lanzara en paracaídas desde la parte alta del inmueble, un hecho captado en video y difundido masivamente en redes sociales.
El incidente ocurrió el pasado fin de semana en la zona de la Glorieta de La Estampida, una de las áreas con mayor flujo vehicular y peatonal de la ciudad.
El salto desde más de 200 metros de altura
De acuerdo con reportes oficiales y material audiovisual, el individuo subió al Rooftop Bar 360, ubicado alrededor del piso 41-42 del rascacielos, y se lanzó al vacío pese a los intentos de empleados y testigos por impedirlo.
El hotel —con aproximadamente 204 metros de altura— es el edificio más alto del Área Metropolitana de Guadalajara.
El hombre portaba equipo de paracaidismo y cámaras en el casco y las muñecas, presuntamente para grabar contenido para redes sociales. Tras saltar, activó el paracaídas y descendió hasta aterrizar en las inmediaciones de la Glorieta de La Estampida, donde lo esperaba un vehículo para huir del lugar.
Las imágenes muestran que varias personas le pidieron que no lo hiciera, pero el sujeto ignoró las advertencias y ejecutó la maniobra.
Clausura del bar y hallazgo de fallas de seguridad
Luego de que el video se hiciera viral, personal de Inspección y Vigilancia, Protección Civil, Bomberos y la Comisaría municipal realizó una revisión del inmueble.
Las autoridades detectaron irregularidades relevantes:
Deficiencias detectadas
- Falta de protocolos de seguridad
- Omisiones en medidas preventivas
- Acceso a una zona de alto riesgo sin control adecuado
Por estos motivos, el Ayuntamiento colocó sellos de clausura al Rooftop Bar 360 hasta que demuestre cumplir plenamente las condiciones necesarias para operar.
El gobierno municipal subrayó que no se trató de un espectáculo ni de una actividad recreativa, sino de una acción que puso en peligro a ciudadanos que circulaban por la zona.
Investigación y posibles sanciones
Las autoridades también iniciaron una investigación para identificar al responsable y a posibles cómplices.
La legislación mexicana considera ilegal realizar este tipo de actividades sin permisos, ya que comprometen la seguridad pública. Las sanciones pueden incluir multas elevadas e incluso prisión si se acredita riesgo para terceros.
El gobierno de Guadalajara advirtió que habrá consecuencias legales contra quien resulte responsable.
El fenómeno de los “saltos urbanos” y redes sociales
El caso reavivó el debate sobre los llamados BASE jump urbanos, una modalidad extrema que consiste en lanzarse desde edificios altos. Este tipo de prácticas se ha popularizado en plataformas digitales por su alto impacto visual y viralidad.
Sin embargo, especialistas en protección civil señalan que la diferencia con el paracaidismo deportivo tradicional es clave:
- El paracaidismo regulado se realiza en zonas aéreas autorizadas
- Los saltos urbanos carecen de control de tráfico aéreo y terrestre
- Existe riesgo directo para peatones, automovilistas y propiedades
Las autoridades tapatías enfatizaron que la búsqueda de notoriedad en redes no puede estar por encima de la seguridad colectiva.
Contexto: un edificio emblemático de Guadalajara
El Hotel Riu Plaza Guadalajara abrió en 2011 y se convirtió en uno de los rascacielos más representativos de la ciudad, con restaurantes, salones de eventos y un bar panorámico en los niveles superiores.
Su altura y visibilidad lo han vuelto un punto icónico del paisaje urbano, precisamente lo que habría motivado al sujeto a elegirlo como escenario para la maniobra.
Reacciones sociales
En redes sociales, el video generó opiniones divididas: algunos usuarios lo consideraron una hazaña extrema, mientras otros lo calificaron de irresponsable por el riesgo causado a terceros.
Para las autoridades, sin embargo, el debate es claro: la acción puso en peligro tanto al propio saltador como a cientos de personas que transitan diariamente por la zona.
¿Qué sigue?
El rooftop permanecerá cerrado hasta acreditar el cumplimiento total de medidas de seguridad, mientras continúa la búsqueda del responsable.
El caso podría sentar precedente en México respecto a sanciones por actividades extremas urbanas ilegales, especialmente aquellas organizadas con fines virales o publicitarios en redes sociales.
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