Marisol Rodríguez Rivera asume la alcaldía interina de Tequila; Congreso de Jalisco vigilará servicios y gobernabilidad
La nueva alcaldesa interina, Marisol Rodríguez Rivera, encabezará el gobierno de Tequila mientras diputados estatales supervisan seguridad, administración y turismo para garantizar estabilidad en el municipio.
El municipio de Tequila, Jalisco, atraviesa uno de los momentos políticos más delicados de los últimos años. El 8 de febrero de 2026, el cabildo designó a Lorena Marisol Rodríguez Rivera como presidenta municipal interina tras la detención del alcalde morenista Diego Rivera Navarro, acusado de diversos delitos federales.
La sesión extraordinaria, convocada la noche del domingo, duró apenas unos minutos y concluyó con seis votos a favor, tres en contra y una abstención, con lo que Rodríguez Rivera rindió protesta para concluir la administración municipal.
En su primer mensaje público, la nueva alcaldesa aseguró que su prioridad será restablecer el funcionamiento institucional del ayuntamiento:
“Nuestro municipio vive momentos que exigen carácter, unidad y claridad de rumbos. Las familias de Tequila quieren estabilidad, trabajo y resultados y eso es lo que les vamos a garantizar”.
Un nombramiento marcado por la crisis política
El relevo en la presidencia municipal ocurre días después de la detención del edil titular el 5 de febrero de 2026, en el marco de un operativo federal por presuntos delitos de extorsión y vínculos con una estructura criminal regional.
Las investigaciones federales señalan que la administración municipal enfrentaba denuncias de empresarios y conflictos con la industria tequilera, lo que detonó la intervención de autoridades.
Ante este escenario, el gobierno municipal quedó acéfalo y el cabildo optó por designar a Rodríguez Rivera para garantizar la continuidad administrativa.
La propia alcaldesa reconoció el contexto complicado:
“Crecí en la sierra de Tequila… nuestro municipio vive momentos que exigen unidad”, expresó durante su toma de protesta.
Quién es Lorena Marisol Rodríguez Rivera
Rodríguez Rivera, de 37 años, es licenciada en Administración de Empresas y previamente se desempeñaba como regidora y presidenta de la Comisión edilicia de Participación Ciudadana, Salud, Higiene y Combate a las Adicciones.
Antes de su llegada al cabildo, trabajó en programas sociales vinculados a la Secretaría de Bienestar, lo que marcó el inicio de su carrera política local.
Su gestión será temporal pero relevante: permanecerá en el cargo aproximadamente 17 meses, el tiempo restante de la administración municipal.
El video viral y la polémica del narcocorrido
El nombramiento también ha generado controversia pública. En redes sociales reapareció un video grabado meses atrás en el que la funcionaria aparece cantando un narcocorrido durante una reunión privada, lo que provocó debate sobre la apología del delito en cargos públicos.
El material se viralizó en medio de una discusión nacional sobre música regional vinculada a figuras criminales.
Tras asumir el cargo, la alcaldesa ha buscado centrar la conversación en la gobernabilidad y ha rechazado acusaciones contra la administración anterior, afirmando que no existieron extorsiones a comerciantes.
El reto: recuperar la confianza en el Pueblo Mágico
Tequila es uno de los principales destinos turísticos de Jalisco y símbolo internacional de México. El gobierno local y el Congreso estatal han señalado que la prioridad es evitar afectaciones económicas y turísticas.
La nueva alcaldesa prometió un “gobierno de territorio”, enfocado en comunidades vulnerables y en restablecer la operación administrativa del ayuntamiento.
Especialistas consideran que la estabilidad institucional será clave, pues la economía local depende en gran medida del turismo y de la industria tequilera.
Un gobierno bajo observación
La administración interina será vigilada de cerca por autoridades estatales y federales debido al contexto judicial previo. Además de la crisis política, el municipio enfrenta el reto de recuperar credibilidad institucional.
Rodríguez Rivera ha reiterado que su objetivo será garantizar la gobernabilidad:
“Las familias de Tequila quieren estabilidad… y eso es lo que vamos a asegurar”.
El caso se ha convertido en un tema de interés nacional porque refleja un fenómeno mayor: la relación entre seguridad, política municipal y economía turística en México.
Para Tequila, más allá de la polémica, el reto inmediato es uno solo: recuperar la normalidad administrativa y la confianza ciudadana.
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