Recaudación récord del SAT: ¿Suficiente para combatir la informalidad en México?
A pesar de la recaudación histórica del SAT, la informalidad persiste en México, con menos del 50% de la población económicamente activa sustentando el gasto público. Se cuestiona la estrategia fiscal actual que no incentiva la formalización y podría afectar la sostenibilidad a largo plazo.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha anunciado una recaudación histórica superior a los 6 billones de pesos en 2025, un logro que ha sido celebrado como una señal de eficiencia fiscal. Sin embargo, esta cifra también ha reavivado el debate sobre la limitada ampliación de la base tributaria y la persistente informalidad en México.
Según datos oficiales, los ingresos tributarios administrados por el SAT representan aproximadamente el 88% del total recaudado, con un enfoque principal en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). El ISR se concentra principalmente en las personas morales, que aportan alrededor del 52%, mientras que las personas físicas contribuyen con cerca del 48%. Esta distribución evidencia que la carga fiscal continúa recayendo de manera desproporcionada sobre los contribuyentes ya registrados y activos.
Un Sistema Fiscal Sin Cambios Estratégicos
Expertos en finanzas públicas coinciden en que el crecimiento de la recaudación no se debe a un aumento significativo en el número de contribuyentes, sino a una mayor fiscalización y presión recaudatoria sobre la misma base tributaria. En términos reales, el Estado cobra más del mismo grupo de contribuyentes, lo que plantea interrogantes sobre la necesidad de implementar estrategias más efectivas para ampliar la base tributaria y fomentar la formalización económica.
La Sombra de la Informalidad
El mercado laboral mexicano presenta una alta tasa de informalidad, con el 54.6% de la población ocupada en este sector. Más de la mitad de las personas que trabajan en México no realizan aportaciones fiscales regulares ni cuentan con acceso pleno a la seguridad social. Esta situación persiste a pesar de los esfuerzos de fiscalización y los anuncios de fortalecimiento tributario.
Esta realidad genera una asimetría fiscal evidente, donde menos del 50% de la población económicamente activa sostiene la mayor parte del gasto público, mientras que más de la mitad permanece fuera del sistema. Esta concentración puede afectar la sostenibilidad de la recaudación a largo plazo, al elevar la presión sobre los sectores formales y limitar la competitividad económica.
¿Cómo Incentivar la Formalización?
Los desafíos actuales del sistema fiscal mexicano se centran en encontrar mecanismos que fomenten la formalización económica sin generar mayores cargas para los contribuyentes ya existentes. Se necesitan estrategias más efectivas que incentiven a los micro y pequeños negocios a incorporarse al marco legal, reduciendo las barreras de entrada al sistema tributario.
Algunos expertos sugieren implementar esquemas graduales de tributación, reducción temporal de cargas fiscales o apoyos directos a la formalización. Se requiere una reforma integral del modelo fiscal y de seguridad social que promueva la inclusión económica de todos los actores sociales, reduciendo así la informalidad y generando un sistema tributario más justo y equitativo.
La Clave para el Desarrollo Económico Sustentable
La formalización es esencial para el desarrollo económico sostenible de México. Un mercado laboral formalizado genera mayores ingresos fiscales, contribuye a la estabilidad económica y ofrece mejores condiciones laborales a los ciudadanos. Es necesario avanzar hacia un modelo fiscal que no solo busque recaudar más impuestos, sino que fomente la creación de empleo formal y la participación activa de todos los sectores en la construcción de una sociedad más próspera e inclusiva.
La celebración de cifras récord en la recaudación debe ir acompañada de un compromiso claro por parte del gobierno para abordar las causas estructurales de la informalidad y promover una economía más justa y equitativa. El desafío actual es transformar el sistema fiscal mexicano en una herramienta que impulse el desarrollo económico sostenible y el bienestar social para todos los mexicanos.
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