Confianza del consumidor en México cae en enero y marca su mayor retroceso desde 2022
La confianza del consumidor en México cayó 0.6 puntos en enero de 2026, el mayor descenso para un inicio de año desde 2022, según datos del Inegi.
El panorama económico en México comenzó 2026 con señales claras de cautela entre los hogares. La confianza del consumidor registró una caída significativa en enero, marcando su mayor retroceso para un inicio de año desde 2022, de acuerdo con datos oficiales del Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Según el reporte difundido el 5 de febrero de 2026, el ICC se redujo 0.6 puntos respecto a diciembre de 2025, para ubicarse en 44 unidades en cifras desestacionalizadas. Este nivel refleja un deterioro en la percepción que tienen los consumidores sobre su situación económica actual y futura, así como sobre las condiciones generales del país.
La mayor caída de inicio de año en cuatro años
La disminución observada en enero no es un hecho aislado. De acuerdo con el informe conjunto del Inegi y el Banco de México (Banxico), el indicador también mostró una caída anual de 2.7 puntos, lo que confirma un entorno más complejo para el consumo privado al arranque de 2026.
Especialistas señalan que el dato es relevante porque rompe con la tendencia de relativa estabilidad observada en meses previos y evidencia una pérdida de optimismo entre los hogares mexicanos, particularmente en comparación con el cierre de 2025, cuando se había registrado una ligera recuperación.
Factores detrás del deterioro en la confianza
El retroceso en la confianza del consumidor se atribuye a diversos factores internos que han incrementado la cautela de las familias. Entre los más relevantes destacan el enfriamiento del mercado laboral, la desaceleración en el crecimiento de las remesas y la persistente incertidumbre sobre el desempeño económico durante el resto del año.
Las remesas, uno de los principales soportes del ingreso de millones de hogares, han mostrado una moderación tras varios años de crecimiento sostenido. Esta situación, combinada con menores expectativas de empleo y salario, ha impactado directamente en la percepción de capacidad de compra de los consumidores.
Todos los componentes del ICC retroceden
El Indicador de Confianza del Consumidor está integrado por cinco componentes clave, y todos registraron descensos durante enero de 2026:
- La percepción sobre la situación económica actual del hogar cayó 0.9 puntos.
- La expectativa sobre la situación económica del hogar dentro de un año disminuyó 0.7 puntos.
- La evaluación de la situación económica actual del país y su perspectiva futura también mostraron retrocesos.
- Las posibilidades actuales de compra de muebles y electrodomésticos se debilitaron, reflejando una mayor cautela en el gasto.
Este comportamiento generalizado confirma que la preocupación no se limita a un solo aspecto de la economía, sino que se extiende tanto al ámbito personal como al nacional.
Impacto en el consumo y la actividad económica
Una menor confianza del consumidor suele traducirse en decisiones de compra más conservadoras, lo que puede afectar el desempeño del consumo privado, uno de los principales motores del crecimiento económico en México. Analistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, sectores como el comercio, los servicios y la industria de bienes duraderos podrían resentir una menor demanda durante los próximos meses.
Aunque el ICC se mantiene por encima de los mínimos observados en periodos de crisis, su nivel actual sugiere un entorno de prudencia y espera, en el que los hogares priorizan el ahorro y el control del gasto.
Perspectivas para el resto de 2026
De cara al resto del año, el comportamiento de la confianza del consumidor dependerá en gran medida de la evolución del empleo, los ingresos reales y la estabilidad macroeconómica. Autoridades y especialistas coinciden en que será clave implementar políticas que fortalezcan el mercado laboral, impulsen la inversión y generen certidumbre para los hogares.
Mientras tanto, el dato de enero deja una señal clara: el consumo en México inicia 2026 bajo un clima de mayor cautela, con consumidores atentos a los riesgos económicos y menos dispuestos a realizar compras importantes en el corto plazo.
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